Estilo de Vida

El piso como lienzo del diseño interior

Cada paso que damos en un espacio cuenta una historia, por eso, pensar en el piso que colocaremos permite crear ambientes coherentes, confortables y con vida

  • Por: El Horizonte
  • 31 Octubre 2025, 04:00

El piso, muchas veces relegado a un papel secundario en el diseño interior, es en realidad el gran lienzo sobre el que se construye la atmósfera de un espacio.

Su color, textura y material, no sólo determinan la percepción estética, sino también la emocional, puede ampliar visualmente una habitación, dotarla de calidez, sofisticación o energía, y ser el punto de partida para todo el estilo decorativo.

“El piso es el primer contacto físico y visual con un espacio; es la base emocional del diseño”, comenta la diseñadora de interiores María Elena Cornejo, especialista en interiores residenciales. “Un piso bien elegido puede cambiar por completo la sensación de una casa, incluso sin modificar los muros o el mobiliario”.

La psicología del color aplicada al diseño de interiores se extiende al suelo, aunque a menudo se pase por alto. Tonos claros, como los pisos en madera natural, mármol o cerámicos en beige y arena, transmiten amplitud, limpieza y serenidad; mientras que los oscuros, nogal, ébano o cemento grafito, aportan elegancia, sobriedad y profundidad visual.

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“El color del piso debe dialogar con la luz natural del espacio. Un tono demasiado oscuro en una habitación con poca iluminación puede reducir visualmente su tamaño, mientras que un piso claro puede multiplicar la luminosidad”, explica el arquitecto Luis Fernández García.

En tendencias actuales, los interiores minimalistas y escandinavos apuestan por pisos en tonos neutros y desaturados, mientras que los estilos eclécticos o industriales, incorporan contrastes, madera cálida con muros grises o pisos con veta pronunciada que aportan dinamismo visual. (Con información de Agencias)

Texturas: Lo que el ojo ve y el cuerpo siente

Más allá del color, la textura del piso influye en la experiencia sensorial del espacio. Un acabado mate o cepillado evoca naturalidad y cercanía, mientras que las superficies pulidas reflejan la luz y aportan un aire más formal o contemporáneo.

“La textura del piso invita al tacto. Incluso sin tocarlo, el ojo percibe su temperatura y carácter: Un mármol pulido sugiere lujo, un cemento alisado habla de modernidad, una madera rústica transmite hogar”, señala la interiorista Verónica Cordero.

 

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