Estilo de Vida

Investigaciones señalan el ‘peso’ de la felicidad

Distintas investigaciones sugieren que tendemos a subir algunos kilos cuando nos enamoramos, más aún cuando la relación se vuelve estable

  • Por: El Horizonte
  • 12 Febrero 2026, 12:08

¿Existe un fenómeno de ‘sobrepeso asociado a las relaciones de pareja’? ¿Hasta qué punto puede considerarse que el amor nos engorda? ¿Más cariño y estabilidad equivalen a más kilos añadidos a nuestra anatomía?

Algunas investigaciones y expertos sugieren que, en algunos casos, podría existir un nexo causa-efecto, sostenido en el tiempo, entre las relaciones amorosas y el exceso de peso de quienes las viven.  

“Cuando nos enamoramos, se producen cambios evidentes en el cuerpo y en el comportamiento”, explica Nicolas Dhondt, psicólogo clínico especializado en neuropsicología y trastornos de la conducta alimentaria.

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“Durante la fase inicial del enamoramiento, aumentan en el cerebro los niveles de dopamina (sustancia neurotransmisora que actúa como mensajero químico entre las neuronas), lo cual puede suprimir el apetito y aumentar la energía” de la persona enamorada, señala Dhondt. 

Conforme la relación se estabiliza, otros neurotransmisores como la oxitocina toman el relevo, promoviendo la calma, la seguridad y el vínculo emocional. “El aumento de peso no lo provoca el amor en sí mismo, sino que más bien lo promueve la sensación de seguridad que influye en los hábitos de los enamorados.

“A medida que desaparece el deseo de impresionar, relajamos nuestras rutinas; muchas personas comienzan a imitar el estilo de vida de su pareja, con lo que las cenas compartidas y las noches de cine, van sustituyendo gradualmente a los entrenamientos en solitario o a las actividades sociales”, señaló el especialista. (Con información de Agencias)

Estrategias para amar sin engordar

  1. El experto considera fundamental que la pareja “transforme el concepto de ocio compartido, priorizando actividades que estimulen el sistema cardiovascular y muscular, como caminar mientras conversan o practicar deportes de equipo”.
  2. “También es vital proteger la higiene del sueño compartida, puesto que dormir en pareja a veces desajusta los ritmos circadianos (relojes biológicos internos de 24 horas) de uno de los dos integrantes de la relación”, según el psicólogo. 
  3. “Un descanso insuficiente o fragmentado altera las hormonas relacionadas con el hambre, como la grelina y la leptina, provocando que ambos busquen alimentos más calóricos al día siguiente”, apunta.

HA DICHO

Implementar rituales que no involucren la comida, como dedicar tiempo a una afición compartida o realizar escapadas de fin de semana a la naturaleza, ayuda a desvincular el placer emocional de la pareja del consumo de los alimentos ultraprocesados, protegiendo su salud metabólica a largo plazo”

Nicolas Dhondt
Psicólogo clínico 

 

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