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¿Lo sabías? Los perros pueden ‘leer’ tus emociones
Una investigación reciente comprobó que estos animales de compañía pueden distinguir entre la alegría, el miedo y la tristeza en los rostros humanos
Por El Horizonte | 13 Agosto 2026
Los perros, al menos los domésticos, son muy buenos reconociendo expresiones faciales humanas, en especial la alegría, aunque también pueden distinguir entre otras negativas, como el miedo o la tristeza, según las pruebas que aporta una nueva investigación que ha estudiado la biología que subyace a esa capacidad.
Investigadores encabezados por la Universidad de Viena publicaron en iScience el resultado de dos experimentos en un grupo de perros domésticos a los que hicieron una serie de escáneres mientras veían imágenes de rostros humanos.
Los resultados aportaron, por primera vez, pruebas de que los perros pueden distinguir entre expresiones faciales negativas, como la ira, la tristeza y el miedo.
La capacidad de los perros para captar pequeños detalles en el rostro hace que “sean muy interesantes, pues al estudiar sus cerebros se puede entender qué adaptaciones han desarrollado para sustentar su notable comprensión social y emocional de los humanos”, señaló el autor principal, Raúl Hernández-Pérez, de la Universidad de Viena.

Los investigadores se centraron primero en la felicidad, una expresión que, según estudios previos, reviste una importancia especial para los perros. Los animales vieron, mientras se hacían un escáner, imágenes de personas desconocidas con expresiones felices o neutras.
Los rostros felices activaron la corteza temporal y el núcleo caudado, que son regiones cerebrales asociadas con el procesamiento cognitivo superior y el de recompensas, respectivamente.
Esto sugiere que los rostros humanos felices “pueden tener un significado emocional para los perros”, explicó la investigadora Laura Cuaya, de la Universidad de Viena. (Con información de Agencias)
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Un análisis de todo el cerebro reveló patrones de actividad distintos que diferenciaban el miedo de la ira y la tristeza, lo que proporcionó la primera prueba de que los perros pueden distinguir entre expresiones faciales negativas específicas.
Esta capacidad no significa que los perros experimenten las emociones exactamente igual que los humanos. Además, una fotografía de un rostro no lo dice todo; en la vida real, los perros observan el lenguaje corporal, escuchan los matices de la voz y detectan información a través de nuestro olor, señaló el equipo.