Inicio / Estilo de Vida / Museo recrea suelo de mantequilla de maní en homenaje a artista
Museo recrea suelo de mantequilla de maní en homenaje a artista
Un museo de Rotterdam reinstaló la emblemática obra de Wim T. Schippers con más de 362 kilos de mantequilla de maní tras el fallecimiento del artista
Por Ángeles Núñez | 09 Julio 2026
El Museo Boijmans Van Beuningen, en Rotterdam, recreó la instalación Pindakaasvloer (Suelo de mantequilla de maní) como homenaje al artista conceptual neerlandés Wim T. Schippers, quien falleció el mes pasado a los 83 años.
La obra, presentada en el Depot, sede anexa del museo, permanecerá en exhibición durante dos meses y utiliza más de 362 kilogramos de mantequilla de maní, cantidad suficiente para preparar alrededor de 15 mil sándwiches.
Una obra creada en 1969
Schippers creó por primera vez esta instalación en 1969 como parte de su serie de revestimientos de suelo, que también incluía superficies cubiertas con fragmentos de vidrio y sal.
El artista fue reconocido en Países Bajos por sus propuestas absurdistas y por desafiar las ideas tradicionales sobre el significado del arte. Además de su trayectoria artística, también prestó su voz a personajes como Ernie y la Rana René en la versión neerlandesa de Plaza Sésamo.
El olor forma parte de la experiencia
Uno de los elementos más característicos de la instalación es el aroma de la mantequilla de maní, que muchos visitantes identifican como parte esencial de la experiencia.
Durante la inauguración, el personal del museo incluso invitó al público a seguir el olor para localizar la obra.
Debido a los ingredientes utilizados, el museo colocó avisos para advertir a las personas con alergia al maní antes de ingresar al espacio de exhibición.
Una recreación cuidadosamente planeada
Dos empleados del museo emplearon varios días para extender 40 recipientes de mantequilla de maní sobre una superficie hexagonal de 25 metros cuadrados, utilizando llanas para lograr una capa uniforme de aproximadamente dos centímetros de espesor.
Antes de su fallecimiento, Schippers colaboró con el museo en la elaboración de un plan de 20 puntos para futuras recreaciones de la obra. Entre las indicaciones estableció que la mantequilla debía aplicarse "lo más suave y aburridamente posible" y que nadie debía caminar o recostarse sobre la instalación.
La instalación ha protagonizado distintos episodios en exposiciones anteriores. En 2011, algunos visitantes caminaron sobre la superficie, mientras que en 1997 un grupo colocó rebanadas de pan y chispas de chocolate sobre la mantequilla de maní como una intervención no autorizada.
En aquella ocasión, Schippers reaccionó con humor y señaló que la intervención estaba realizada con "sentido de la proporción y una mano hábil".