Sagrada Familia culmina obra y rompe récord mundial
El Papa León XIV bendijo la Torre de Jesucristo en Barcelona, convirtiendo a la Sagrada Familia en la iglesia más alta del mundo
- Por: Sergio García
- 11 Junio 2026, 01:21
Barcelona vivió anoche una jornada memorable con la inauguración y bendición oficial de la Torre de Jesucristo de la Basílica de la Sagrada Familia, un acto litúrgico de trascendencia global presidido por el Papa León XIV.
La ceremonia cobró un simbolismo especial al coincidir de manera exacta con el centenario del fallecimiento del arquitecto Antoni Gaudí, artífice del emblemático monumento modernista.
Con la culminación de esta estructura central de 172.5 metros de altura, el templo catalán consolida oficialmente su posición como la iglesia más alta de todo el planeta, materializando así el sueño constructivo que inició hace más de 140 años.
El solemne acontecimiento eclesiástico y civil contó con la presencia de los reyes de España, don Felipe VI y doña Letizia, quienes encabezaron la delegación de altas autoridades del Estado junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Durante la emotiva homilía celebrada en el interior de una basílica a la que asistieron miles de fieles, el Sumo Pontífice utilizó el hisopo para esparcir el agua bendita sobre la gran estructura.
El Santo Padre aprovechó la atención internacional del evento para lanzar un firme llamado a la paz mundial, manifestando que "no se puede creer en Jesús y promover la guerra", al tiempo que instó a los líderes globales a levantar el rostro de los más vulnerables.

Al caer la noche, las celebraciones religiosas dieron paso a un despliegue tecnológico y artístico sin precedentes que cautivó a los ciudadanos congregados en los alrededores del templo.
La majestuosa fachada de la basílica se transformó en un gigantesco lienzo mediante un impactante espectáculo de iluminación y video mapping que vistió de colores la piedra labrada.
La música de la Orquesta del Liceo acompañó este despliegue visual, dotando de una atmósfera cinematográfica y solemne a la inauguración de la imponente aguja central y su Cruz del Redentor.
El broche de oro de la velada lo protagonizó un innovador show de drones que tomó por asalto el cielo de la Ciudad Condal.
El enjambre de artefactos tecnológicos coordinados de forma milimétrica iluminó el firmamento de Barcelona y dibujó la silueta del rostro de Antoni Gaudí junto a la recién inaugurada torre.

Este emotivo homenaje visual, que fusionó la vanguardia tecnológica con la memoria histórica de Cataluña, culminó con una serie de fuegos artificiales, cerrando de manera apoteósica la histórica visita apostólica del Papa León XIV antes de su partida hacia las Islas Canarias.
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