Sonreír y equivocarse: las claves del éxito de Carles Tejedor
En esa combinación, vulnerable y luminosa a la vez, el chef Carles Tejedor, ha encontrado el secreto para seguir siendo lo que siempre quiso ser: ¡un cocinero!
- Por: El Horizonte
- 24 Septiembre 2025, 07:00
“Equivócate, sonríe y disfruta. Estoy aquí por todos los errores que he tenido”, esa es la frase de Carles Tejedor, no suena a eslogan, ni a manual de autoayuda, es una confesión íntima, dicha con calma, y con el peso de la experiencia.
El cocinero catalán afirma que su vulnerabilidad es su fortaleza, y la emoción su ingrediente secreto.
Tejedor, estrella Michelin y actual chef ejecutivo del José Andrés Group en Estados Unidos, cuenta que nunca siguió consejos ni fórmulas preestablecidas, que lo único que lo guió fue su instinto. “Siempre fueron mis vibraciones, mis ganas de tirar para adelante”, recuerda.
Desde un pequeño horno en Cataluña, donde aprendió que hacer pan era también dar vida a otros, hasta los escenarios internacionales, el trayecto de Tejedor se sostiene en esa brújula íntima. Y lo resume con una declaración sencilla: “Yo no soy chef, soy cocinero”.
Para Tejedor, equivocarse no es un tropiezo, sino un camino de regreso al origen, allí donde se reconocen las raíces, se entiende la tradición y se aprende a respetarla antes de transformarla. “Primero tienes que saber qué es un mole, qué es una paella. Sólo entonces puedes transformarlos sin perder el respeto”, insiste.

En fecha reciente estuvo en territorio nacional, para ser parte del Latino Gastronomic de Puebla, donde compartió escenario con la cocinera tradicional Guillermina Muñoz. “Me sentí como telonero de los Rolling Stones”, confiesa el cocinero español entre risas.
Pero lo dice con la humildad de quien reconoce en esas cocineras tradicionales el verdadero pilar de la gastronomía. En ellas ve la encarnación del origen: Guardianas de recetas transmitidas por generaciones, capaces de sostener el alma de una cultura en cada platillo. (Con información de Agencias)
Sonreírle a la vida
Los errores lo hicieron más grande, afirma el catalán. Pero también lo han hecho más sensible. “Haz lo que sabes hacer, porque la emoción está en ser como eres”, reflexiona.
Para Tejedor, la cocina no es un espectáculo ni un título de prestigio, sino una forma de vida donde lo esencial está en compartir lo sencillo: Una paella para su familia, un mole en Puebla, un plato hecho con honestidad.
Cuando habla de su hija, la voz se le suaviza. “Llevo tatuada su sonrisa porque me recuerda que hay que sonreírle a la vida, incluso en los días más difíciles”.
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