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Dólar de bajada: pierde 10% frente al peso en el último año
Tan solo en la jornada del 12 de agosto, el tipo de cambio alcanzó un nuevo mínimo en el año de $17.01 pesos por hora de uso
Por Brenda Garza | 14 Agosto 2026
El tipo de cambio está mostrando niveles no vistos desde 2024 y con los cuales el dólar registra una pérdida de 10% frente al peso durante el último año, impulsado principalmente por una debilidad y un mayor diferencial de tasas de interés de México y Estados Unidos.
Tan solo en la jornada del 12 de agosto, el tipo de cambio alcanzó un nuevo mínimo en el año de $17.01 pesos por dólar, nivel no visto desde el 3 de junio de 2024.
En tanto, al finalizar la sesión de ayer jueves, su valor se ubicó en un nivel similar, de $17.04 pesos por dólar.
Sin embargo, hay un punto más evidente: hace un año, en agosto de 2025 el dólar se ubicaba alrededor de los $18.70 pesos, lo que significa que el peso se apreció con respecto al dólar un 9.2% durante el último año.
Este escenario, a decir de analistas, se explica por varios factores, entre ellos, un mayor diferencial de tasas de interés.
“Se debe a las operaciones de carry trade, en las que piden prestado en una parte del mundo con una tasa de interés baja, como Japón y Estados Unidos, y luego lo invierten en instrumentos con una tasa de interés más alta en economías como México.
El tipo de cambio en el corto plazo está determinado por el diferencial de tasa de interés entre México con Estados Unidos y con Japón y también por el nivel de riesgo global y la percepción de riesgo sobre México”, explicó al respecto Gabriela Siller, directora de análisis económico de Grupo Financiero Base.
En esto coincidió Daniel Flores, profesor e investigador de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León, quien comentó que actualmente el peso es una moneda atractiva en el mercado internacional de divisas.
“Se puede operar (vender y comprar) las 24 horas del día, pues se hacen transacciones en América, Europa y Asia.
Además, se mantiene un diferencial importante en las tasas de interés entre países emergentes como México y países avanzados como EUA o Japón.
Ello permite llevar a cabo lo que se conoce como carry trade (es decir, tomar préstamos en divisas como el yen, a una tasa de interés baja, para invertir en pesos y cobrar una tasa de interés alta)”, detalló el economista en entrevista con El Horizonte.
Paralelo a ello, otras voces señalan que ahora que se dio a conocer que la inflación se moderó ligeramente en este país; eso indica que la Fed no tenga tanta prisa por subir las tasas de interés para controlar la inflación.
Sin embargo, para el mercado y los inversionistas esto implica que el atractivo por el dólar se reduzca por los rendimientos que puedan obtener.
Cabe mencionar que durante este año, el tipo de cambio ha fluctuado entre los $17 y $18 pesos por dólar. El último pico fue $18.14 a finales de marzo.
En la primera quincena de abril cayó para mantenerse fluctuando alrededor de $17.30 y recientemente llegó al precio actual de $17.04 pesos.
¿A quien beneficia y a quien afecta?
Un escenario en donde el dólar pierde terreno frente al peso mexicano también tiene eco en diversos temas, en algunos casos de forma negativa y en otras a favor.
En primera instancia da un golpe a las madres exportadoras de hijos a Estados Unidos que como consecuencia de un dólar barato reciben remesas que les ofrecen ahora un menor poder adquisitivo.
Otro caso es el de las exportaciones pues con un dólar débil pierden competitividad.
A favor destacan menos presiones inflacionarias por mercancías importadas.
“Entre los contras está quien recibe remesas, pues al cambiarlas a pesos es una menor cantidad de pesos, es decir, las remesas pierden poder adquisitivo.
De hecho, el crecimiento del consumo hasta mayo, pues muestra que el consumo de bienes importados ha subido 11%, mientras que el consumo de bienes nacionales muestra una tasa de crecimiento menor al 1%. Entonces también, pues un tipo de cambio bajo incentiva las importaciones y desincentiva las exportaciones”, añadió Siller.
En tanto, Flores añadió que un dólar a la baja afecta principalmente al sector exportador, especialmente a quienes pagan una parte importante de sus insumos en pesos, como electricidad y mano de obra.
“Sus costos suben, mientras que el precio que cobra en pesos baja”, aseveró.
Por otro lado, en términos del turismo, México se vuelve más caro de manera relativa ya que hay menos incentivos a que quieran venir al país.
“Sus servicios se vuelven más caros en comparación con otras opciones en el extranjero (que cotizan en dólares). En este sentido, tanto el turista local como el extranjero encuentran más atractivo visitar destinos en el exterior. Ello no solamente afecta a los hoteles, sino a todos los que ofrecen servicios (restaurantes, transportación) en estas zonas”, explicó Flores.
Por otro lado, apuntó, para las empresas locales que producen bienes y enfrentan competencia de productores del extranjero que cotizan en dólares, los precios del extranjero se abaratan, mientras que sus costos en pesos crecen.
“Los beneficiarios del dólar barato son muchas veces la contraparte de quienes se ven perjudicados. Por ejemplo, importadores de bienes y servicios del extranjero que se vuelven competitivos porque las mercancías que importan se cotizan en dólares y ahora son más baratas.
Promotores de viajes al extranjero (y principalmente sus clientes) que pueden acceder a destinos en el extranjero que antes eran más costosos”, detalló.
En ese sentido enumeró a los consumidores que pueden acceder a productos importados más baratos del extranjero. Por ejemplo, automóviles que se cotizan en dólares y personas que rentan inmuebles cotizados en dólares. Ellos ahora pagan menos en pesos.
En el tema negativo, un dólar barato reduce el atractivo de México como destino para inversiones física. Es decir, es menos atractivo instalar nuevas empresas en el país, especialmente si se pretende exportar a Estados Unidos.
Un ejemplo con números: las remesas
Quienes reciben ingresos por remesas pierden poder adquisitivo con un dólar debilitado frente al peso.
Por ejemplo, $100 dólares a principio de año (a $18 pesos) equivalían a $1,800 pesos.
Ahora con un dólar a $17 pesos, solamente cuenta con $1,700.
“Por supuesto, los precios en pesos además siguen subiendo.
Por lo tanto, los hogares que viven de las remesas tienen menos recursos para comprar bienes y servicios (pagar renta, comida, vestido”, explicó Daniel Flores, profesor e investigar de la Facultad de Economía de la UANL.
Expectativa para cierre de año
Los economistas en jefe de los bancos y casas de bolsa suelen dar su pronóstico sobre en que nivel se ubicará al cierre de cada año.
Este año, lo que decida la Fed con sus tasas, el nivel de tranquilidad que exista o no en la revisión anual del T-MEC, el apetito global y la trayectoria de las tasas de interés en México, son las que van a determinar que tanto más pueda fortalecerse el peso, es decir, que tanto más se aprecie frente al dólar
La última encuesta de Citi que se publicó el 5 de agosto, los 35 bancos y casas de bolsa consultados apuntan a que el peso va a cerrar en un rango de entre $17.00 a 19.03 pesos, siendo la mediana $17.90 pesos por dólar.
