'Tarjetazo' responsable: usa tu crédito sin afectar tu bolsillo
La Condusef advierte que la disciplina al pagar la tarjeta es clave para evitar intereses y mantener sanas las finanzas personales
- Por: Bianca Cortés
- 22 Febrero 2026, 10:00
Pagar con tarjeta puede ser práctico y hasta elegante, pero detrás del “tarjetazo” hay una realidad financiera que no debe perderse de vista: no es dinero propio, es un préstamo. Entender cómo funciona este instrumento es clave para que juegue a favor de tus finanzas y no se convierta en una carga que afecte tu presupuesto mensual.
En esencia, una tarjeta de crédito es una línea de financiamiento que otorga el banco para comprar hoy y pagar después, ya sea en una sola exhibición o en parcialidades.
Es decir, la institución cubre el gasto y el usuario se compromete a devolverlo en una fecha determinada.
Bien utilizada, permite concentrar gastos, domiciliar pagos y, con ello, evitar atrasos y multas.
Además, usarla con disciplina ayuda a construir historial crediticio, requisito fundamental para acceder a financiamientos mayores, como un crédito automotriz o hipotecario.

A la par, programas de recompensas y meses sin intereses pueden representar ventajas reales, siempre que no se conviertan en un pretexto para gastar más de lo presupuestado.
Para mantener saludable la línea de crédito, hay dos reglas básicas: no utilizarla para cubrir gastos fuera del presupuesto y evitar el retiro de efectivo, ya que es una de las formas más costosas de financiamiento.
Asimismo, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda no gastar más de lo que se puede pagar, cubrir al menos más del mínimo y revisar periódicamente el estado de cuenta para detectar errores a tiempo.
Por lo que, entender conceptos como fecha de corte, fecha límite de pago, pago mínimo, saldo para no generar intereses, el Costo Anual Total(CAT) y tasa de interés permite tomar decisiones informadas.
La regla de oro es clara: pagar el total a tiempo evita intereses y protege la estabilidad financiera. La diferencia entre una herramienta útil y un problema de deuda radica en la disciplina con la que se utilice.
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