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Acusan a dos guardias por agresión en Alligator Alcatraz
Dos guardias de Alligator Alcatraz fueron acusados de golpear a un migrante detenido durante una protesta por falta de agua y comida
Por Ángeles Núñez | 04 Septiembre 2026
Dos guardias de seguridad del centro migratorio Alligator Alcatraz, en el sur de Florida, fueron acusados de agredir a un migrante detenido meses antes del cierre de la instalación.
Los hechos presuntamente ocurrieron el 25 de enero, cuando Rigoberto Rodríguez se encontraba detenido en el centro. Los dos guardias fueron arrestados en junio y recientemente se declararon no culpables de los cargos, según fiscales del condado de Collier citados por el Miami Herald.
Testimonios de otros inmigrantes difundidos por medios locales señalan que uno de los guardias habría tirado a Rodríguez al suelo y posteriormente lo golpeó.
La agresión habría ocurrido después de que varios detenidos protestaran por la falta de agua y comida dentro de la instalación.
De acuerdo con esos testimonios, un segundo guardia también golpeó a Rodríguez en la cara cuando el migrante era trasladado hacia otra zona de Alligator Alcatraz.
La defensa sostiene otra versión
Los abogados de los acusados rechazan esa versión de los hechos y sostienen que Rodríguez comenzó escupiendo a los guardias, por lo que fue reducido por el personal de seguridad.
Tras su detención, los dos guardias quedaron en libertad luego de pagar una fianza de mil dólares.
El caso representa la primera acusación penal conocida relacionada con el supuesto maltrato a detenidos en Alligator Alcatraz, instalación que se convirtió en uno de los símbolos de la política de deportaciones masivas impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump.
El centro fue inaugurado en julio de 2025 y permaneció abierto durante aproximadamente once meses, hasta que cerró sus puertas a finales de junio.
El centro enfrentó críticas y demandas
Durante su funcionamiento, organizaciones humanitarias y ambientalistas presentaron demandas y cuestionamientos relacionados con el supuesto maltrato a los migrantes y el impacto ambiental de la instalación.
El centro fue construido en un antiguo aeródromo ubicado junto al ecosistema del Parque Nacional de los Everglades, una reserva protegida por la Unesco como Patrimonio Mundial desde 1979.

El gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis, afirmó en junio que el centro había cumplido su misión al permitir cerca de 30 mil deportaciones adicionales.
Después del cierre, el estado devolvió en agosto el terreno donde funcionó la instalación al condado de Miami-Dade.
El gobierno local analiza ahora la posibilidad de vender o ceder las casi 10 mil hectáreas al Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos u otras organizaciones dedicadas a la recuperación del humedal, con el objetivo de proteger permanentemente el área.