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Acusan a ingeniero de espiar reuniones secretas de OpenAI

Un empleado habría colocado un micrófono detrás de un televisor para grabar conversaciones de directivos, funcionarios y socios comerciales de la compañía

Por Yvette Serrano | 13 Octubre 2026

Un ingeniero de OpenAI, una de las principales empresas de inteligencia artificial del mundo, fue acusado por fiscales federales de Estados Unidos de intentar espiar reuniones privadas de altos ejecutivos mediante un micrófono oculto detrás de un televisor en las oficinas de la compañía en San Francisco.

El sospechoso, identificado como Abdulrahman Alfozan, ciudadano saudí de 35 años, presuntamente pasó varias semanas inspeccionando una sala de conferencias reservada para ejecutivos y sus asistentes, donde se discutían asuntos estratégicos, investigaciones confidenciales y nuevos productos tecnológicos.

De acuerdo con la acusación descrita por el Departamento de Justicia estadounidense, Alfozan habría colocado a finales de septiembre un pequeño dispositivo electrónico con micrófono, envuelto en papel higiénico, que conectó al puerto USB de un televisor instalado en la pared.

La intención, según los fiscales, era interceptar conversaciones privadas dentro de la empresa, incluidas reuniones de liderazgo y encuentros con funcionarios gubernamentales y socios comerciales.

Descubren micrófono y alertan al FBI

El presunto intento de espionaje fue detectado después de que personal de OpenAI descubriera el dispositivo oculto y notificara al Buró Federal de Investigaciones (FBI).

Tras recibir el aviso, los investigadores instalaron una cámara de vigilancia en la sala de conferencias para identificar a la persona que pudiera estar relacionada con el aparato.

Según la fiscalía, las imágenes captadas el lunes anterior al anuncio muestran a Alfozan acercándose al televisor y revisando la parte posterior, donde había sido colocado el micrófono.

Las autoridades también vincularon al sospechoso con un segundo dispositivo de grabación encriptado, localizado dentro de una bolsa que había dejado desatendida en las oficinas.

La bolsa fue reportada como extraviada y posteriormente el propio empleado acudió a recuperarla al área de objetos perdidos de la compañía.

Los fiscales sostienen que ambos aparatos estaban relacionados con Alfozan y formaban parte del presunto intento de obtener información confidencial.

Una sala para reuniones de alto nivel

La ubicación del dispositivo es uno de los elementos centrales del caso. La sala de conferencias donde fue encontrado solo podía ser reservada por ejecutivos de OpenAI y sus asistentes, y era utilizada para encuentros relacionados con decisiones corporativas, investigaciones tecnológicas y proyectos de nuevos productos.

También servía como espacio para reuniones con representantes del gobierno estadounidense y socios comerciales de la empresa.

Alfozan llevaba más de un año trabajando en el equipo de producto de OpenAI, por lo que contaba con acceso a instalaciones de la compañía.

Hasta el momento, la información disponible no establece que el sospechoso haya conseguido grabar conversaciones confidenciales ni que hubiera transmitido información a terceros.

El riesgo de espionaje dentro de las tecnológicas

El caso vuelve a poner bajo atención los riesgos de seguridad que enfrentan las empresas de Silicon Valley, particularmente aquellas que desarrollan tecnologías estratégicas y manejan información comercial sensible.

Aunque las compañías suelen reforzar sus sistemas informáticos para impedir ataques externos, también enfrentan posibles amenazas relacionadas con empleados que tienen acceso físico a oficinas, dispositivos y reuniones privadas.

En los últimos años, las autoridades estadounidenses han investigado distintos casos de presunto robo de secretos comerciales y espionaje vinculados con trabajadores de empresas tecnológicas.

Entre los antecedentes mencionados se encuentra una acusación contra un exempleado de Google por el supuesto robo de información relacionada con dispositivos Pixel.

También destaca el caso de un exempleado de Twitter declarado culpable en 2022 de espiar para Arabia Saudita.

La investigación sobre el ingeniero de OpenAI pone de relieve una vulnerabilidad distinta a los ciberataques: la posibilidad de utilizar dispositivos físicos de grabación para intentar obtener información desde el interior de una compañía tecnológica.

Las acusaciones contra Alfozan deberán ser examinadas en el proceso judicial correspondiente, bajo la presunción de inocencia.

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