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De la Espriella rinde protesta como presidente de Colombia
El abogado y empresario conservador se convirtió en el primer mandatario colombiano en iniciar su gobierno fuera de la tradicional ceremonia en Bogotá
Por Sergio Villarreal | 07 Agosto 2026
Abelardo de la Espriella asumió este viernes la Presidencia de Colombia para el periodo 2026-2030, con un mensaje centrado en recuperar la seguridad, enfrentar a los grupos armados ilegales y modificar la política de negociación aplicada durante el gobierno de Gustavo Petro.
El abogado y empresario conservador prestó juramento ante el Congreso en un auditorio universitario de Cali, convirtiéndose en el primer mandatario colombiano en iniciar su gobierno fuera de la tradicional ceremonia realizada en Bogotá.
El acto se desarrolló bajo un amplio despliegue militar y policial por tierra y aire, debido a las amenazas atribuidas a organizaciones armadas que mantienen presencia en el suroeste del país.
“Es un gran día para la democracia. Colombia se salvó y vamos a construir entre todos la patria milagro”, declaró brevemente De la Espriella antes de ingresar a la ceremonia.
Seguridad marcará el inicio de su gobierno
El nuevo presidente prometió endurecer la respuesta del Estado frente a las disidencias de las FARC, el Ejército de Liberación Nacional y el Clan del Golfo, además de revisar las negociaciones de paz iniciadas por su antecesor.
Su estrategia contempla fortalecer las operaciones de las Fuerzas Armadas, recuperar el control de los territorios afectados por la violencia y aumentar la ofensiva contra las estructuras vinculadas con el narcotráfico.

También plantea retomar la erradicación de cultivos ilícitos, combatir las rutas utilizadas para el tráfico de drogas y declarar objetivos militares a los grupos que continúen ejecutando ataques contra la población y las instituciones.
La elección de Cali como sede tuvo un fuerte componente político y territorial, al tratarse de una región golpeada por la actividad de organizaciones armadas. La ceremonia había sido contemplada inicialmente en Popayán, pero fue trasladada por motivos logísticos y de seguridad.
Un presidente sin experiencia en cargos públicos
De la Espriella, de 48 años, llega al poder sin haber ocupado previamente un puesto de elección popular. Su trayectoria se desarrolló principalmente como abogado y empresario antes de convertirse en candidato presidencial.
En la segunda vuelta derrotó por un margen estrecho al senador progresista Iván Cepeda, aliado político de Gustavo Petro. El resultado abrió paso a un giro conservador después de cuatro años del primer gobierno nacional de izquierda en Colombia.
Su administración comenzará frente a una oposición con representación considerable en el Congreso, lo que podría dificultar la aprobación de reformas económicas, fiscales y de seguridad.
Gustavo Petro no asistió a la toma de posesión y se negó a reconocer el triunfo de su sucesor, al sostener que existió un presunto fraude electoral.
Sus acusaciones no han sido demostradas judicialmente y contrastan con la declaración oficial de las autoridades electorales y las evaluaciones de los observadores internacionales.
Reducción del Estado y acercamiento con Estados Unidos
En materia económica, el mandatario pretende reducir el tamaño de la administración pública, controlar el gasto, estimular la inversión privada y reactivar la producción de petróleo y gas.
El nuevo gobierno también tendrá que atender las presiones fiscales y construir acuerdos con un Congreso fragmentado para impulsar su agenda. Entre sus prioridades se encuentran una reforma tributaria, el combate a la corrupción y la recuperación de la confianza empresarial.
De la Espriella ha defendido además una agenda conservadora en asuntos sociales y ha señalado que promoverá políticas orientadas a proteger lo que define como la “familia tradicional”.
En política exterior buscará fortalecer la relación con Estados Unidos, especialmente en materia de seguridad y combate al narcotráfico. Asimismo, anunció su intención de restablecer plenamente las relaciones diplomáticas con Israel y romper vínculos con los gobiernos de Cuba y Nicaragua, a los que ha calificado como regímenes autoritarios.
Con el comienzo de su mandato, Colombia entra en una nueva etapa política marcada por el endurecimiento de la estrategia de seguridad, el cambio de orientación económica y una relación tensa con la oposición encabezada por el expresidente Gustavo Petro.