Miguel Díaz-Canel denuncia nuevas sanciones de Estados Unidos
Las sanciones implican restricciones financieras y comerciales, además del bloqueo de activos que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense
- Por: Sergio Villarreal
- 04 Junio 2026, 19:35
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó este jueves la nueva ronda de sanciones impuesta por Estados Unidos contra funcionarios, entidades y empresas vinculadas al gobierno de la isla, al considerar que forman parte de una estrategia destinada a aumentar la presión política y económica sobre el país.
Las declaraciones del mandatario se produjeron horas después de que el Departamento del Tesoro estadounidense anunciara medidas financieras contra Díaz-Canel, integrantes de su círculo familiar y miembros del entorno de la familia Castro, además de varias instituciones estatales cubanas.
"El presidente de EE.UU hace nuevas declaraciones amenazadoras contra Cuba; y el Departamento del Tesoro incorporó nuevos nombres de dirigentes, organizaciones y empresas cubanas a una lista ilegítima de sanciones", escribió Díaz-Canel en redes sociales.
El gobernante sostuvo que las acciones impulsadas por Washington buscan reforzar el escenario de confrontación entre ambos países y agravar las dificultades que enfrenta la población cubana.
Washington amplía sanciones contra dirigentes y organismos cubanos
Las nuevas medidas alcanzan al propio Miguel Díaz-Canel, a su esposa Lis Cuesta, a su hijastro Manuel Anido Cuesta, así como a Alejandro Castro Espín, hijo del expresidente Raúl Castro, y a Raúl Alejandro Castro Calis, integrante de la familia Castro.
Además, Estados Unidos incluyó en la lista de sancionados al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, los Comités de Defensa de la Revolución, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, la agencia de viajes Amistur y la empresa minera La Victoria.
Las sanciones implican restricciones financieras y comerciales, además del bloqueo de activos que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense.
Cuba denuncia una política de presión creciente
Díaz-Canel afirmó que las medidas forman parte de una política más amplia de coerción económica que, según su gobierno, busca debilitar a la isla mediante restricciones financieras, energéticas y comerciales.
"Esta ceguera política se añade a las medidas coercitivas aplicadas en las últimas semanas contra nuestro país, diseñadas para dañar al pueblo cubano", expresó.
El mandatario también aseguró que las sanciones están orientadas a endurecer el bloqueo económico y aumentar las tensiones bilaterales, al tiempo que reiteró que cualquier transformación en Cuba debe ser decidida por los propios cubanos.
Desde La Habana, las autoridades han insistido en que las dificultades económicas que enfrenta el país se han visto agravadas por el endurecimiento de las medidas estadounidenses durante los últimos meses.
Las sanciones llegan en medio de una crisis económica
La nueva ofensiva de Washington ocurre en un contexto complejo para Cuba, marcado por problemas de abastecimiento, escasez de combustible, apagones recurrentes y dificultades para acceder a financiamiento internacional.
La presión también ha alcanzado a empresas extranjeras con operaciones en la isla. En los últimos días, varias compañías internacionales han reducido o cancelado parte de sus actividades en Cuba ante el riesgo de verse afectadas por las restricciones estadounidenses.
La administración de Donald Trump ha intensificado durante 2026 su política hacia Cuba mediante nuevas órdenes ejecutivas y sanciones dirigidas a funcionarios, organismos estatales y sectores estratégicos de la economía cubana.
En su mensaje, el presidente cubano sostuvo que su gobierno mantendrá la misma postura frente a la presión estadounidense y afirmó que Cuba seguirá enfrentando los desafíos derivados de las sanciones.
"La agresividad y perversión del gobierno yanqui chocarán con nuestra decisión de enfrentar los peores escenarios y resistir la arremetida imperial", señaló.
La nueva disputa diplomática refleja el deterioro de las relaciones entre Washington y La Habana, en un momento en que ambos gobiernos mantienen posiciones encontradas sobre el futuro político y económico de la isla.
Compartir en: