Muerte de mujer a manos de agente del ICE desata crisis política
El asesinato de Renee Good en Minnesota, presuntamente a manos de un agente del ICE, provocó protestas nacionales y abrió un fuerte debate en el Congreso
- Por: Ángeles Núñez
- 10 Enero 2026, 13:06
El asesinato de Renee Good, una mujer de Minnesota, presuntamente a manos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), se convirtió en un nuevo punto de quiebre político en Estados Unidos, al generar protestas en diversas ciudades y una ola de reacciones en el Capitolio, donde legisladores exigen una respuesta contundente.
Good fue abatida mientras conducía una camioneta tipo SUV, poco después de dejar a su hijo de seis años en la escuela. El caso ocurre en medio de las agresivas operaciones de deportación impulsadas por el presidente Donald Trump, que han sido objeto de crecientes críticas por su uso de la fuerza.

El líder demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, calificó el hecho como “una completa y total desgracia” y adelantó que su bancada discutirá una respuesta “fuerte y apropiada”.
Entre las propuestas que ya circulan se encuentran una investigación exhaustiva, cambios a las políticas de redadas, la reducción de fondos al ICE e incluso el juicio político contra la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
Narrativas enfrentadas
La administración Trump y la propia Noem aseguraron que el agente actuó en defensa propia, mientras que líderes demócratas acusan al gobierno de mentir y llaman a la ciudadanía a revisar los videos del tiroteo que circulan en redes sociales.
El vicepresidente JD Vance responsabilizó a la víctima, calificando el hecho como “una tragedia provocada por ella misma”, lo que intensificó la indignación entre sectores opositores.

No obstante, algunas voces republicanas se desmarcaron parcialmente de la postura oficial. La senadora Lisa Murkowski, de Alaska, pidió una investigación objetiva, señalando que el caso es “profundamente perturbador” y que situaciones similares “no pueden volver a suceder”.
Presión legislativa y contexto electoral
El caso de Good es al menos la quinta muerte conocida relacionada con operativos migratorios desde el inicio de la actual campaña de deportaciones, lo que ha reforzado el llamado de los demócratas a imponer mayor supervisión y rendición de cuentas al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), justo cuando el Congreso debate su financiamiento para evitar un cierre del gobierno federal.
Legisladores como el senador Chris Murphy anunciaron iniciativas para limitar la autoridad de los agentes federales, incluyendo la prohibición de que actúen con el rostro cubierto y la restricción de operaciones fuera de zonas fronterizas.
Otros congresistas, como Delia Ramírez y Maxwell Frost, afirmaron que el caso demuestra que la estrategia migratoria de la administración está “fuera de control” y que la violencia ya no se limita a comunidades migrantes.

Mientras los demócratas consideran el asesinato como evidencia de abusos sistémicos, los republicanos, en su mayoría, defendieron al agente involucrado y reiteraron su respaldo a la política migratoria de Trump.
“No obstruyan a los oficiales del ICE”, declaró el republicano Rich McCormick, quien sostuvo que la víctima cometió un error durante el enfrentamiento.
De cara a las elecciones intermedias de noviembre, el caso ha intensificado el debate nacional sobre inmigración, uso de la fuerza y derechos civiles, colocando nuevamente al ICE y al DHS en el centro de la controversia pública.
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