Puente Gordie Howe amenaza negocio del puente Ambassador
La nueva obra podría quitar hasta 70% del tráfico al paso privado de los Moroun; Trump incluso amagó con frenar su apertura por compensaciones
- Por: Emiliano Gutiérrez
- 10 Febrero 2026, 20:02
La próxima apertura del puente internacional Gordie Howe, que conectará Canadá y Estados Unidos, podría transformar el comercio transfronterizo en Norteamérica y golpear directamente los intereses de uno de los empresarios más influyentes del sector.
Esta nueva infraestructura amenaza con restar hasta 70 % del tráfico al histórico puente Ambassador, propiedad de la familia del multimillonario estadounidense Matthew Moroun, quien es cercano a Donald Trump.
El alcalde de Windsor, Drew Dilkens, señaló que el impacto económico para la familia Moroun será significativo, ya que el puente Ambassador ha sido durante décadas el único paso directo entre Windsor y Detroit, dos ciudades clave para la industria automotriz.
Muestra de ello es que, en 2024, más de 2,2 millones de camiones y casi 4 millones de automóviles cruzaron el Ambassador pagando peaje, lo que generó ingresos estimados de hasta $270 millones de dólares anuales para sus propietarios.
La inauguración del puente Gordie Howe, prevista para esta primavera tras más de 25 años de planificación, romperá ese monopolio.
A diferencia del Ambassador, el nuevo puente es una obra pública financiada por Canadá y, una vez recuperados los $4,000 millones de dólares invertidos mediante peajes, las ganancias se dividirán entre Canadá y el estado de Michigan.
Según Dilkens, entre 60 y 70 % del tráfico actual del Ambassador migrará al nuevo puente, lo que provocará un impacto inmediato en el negocio de la familia Moroun.
El alcalde también acusó a los propietarios del puente privado de haber intentado durante años frenar el proyecto para proteger sus intereses económicos.
Este conflicto por la nueva obra escaló esta semana después de que Trump amenazara con bloquear la apertura del puente, tras reunirse con Moroun en la Casa Blanca.
El mandatario afirmó que no permitirá la inauguración hasta que Estados Unidos reciba compensaciones y acusó a Canadá de no tratar a su país con “justicia y respeto”, además de difundir afirmaciones que el alcalde canadiense calificó como inexactas o falsas.
Dilkens defendió el proyecto, señalando que el Gordie Howe será el paso fronterizo más moderno y eficiente entre ambos países, con conexión directa entre autopistas y menos retrasos en aduanas.
Para Windsor, una ciudad especialmente afectada por las políticas comerciales de Trump, la apertura del puente representa una oportunidad estratégica para fortalecer su economía y garantizar la continuidad del comercio bilateral.
La idea del proyecto surgió tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando ambos países reconocieron la necesidad de contar con rutas redundantes en uno de los corredores comerciales más importantes del mundo.
El alcalde canadiense bromeó con que, en condiciones normales, la inauguración habría sido un símbolo de cooperación binacional, con los líderes de ambos países cortando la cinta juntos. Sin embargo, advirtió que la incertidumbre política podría alterar ese escenario.
“El puente está construido y se abrirá, pero con Donald Trump nunca se puede estar completamente seguro”, concluyó.
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