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Reino Unido y 11 países más aumentan presión sobre Israel
Las naciones confirmaron su intención de establecer o respaldar restricciones al comercio de bienes procedentes de asentamientos israelíes
Por Diego Olivos | 08 Septiembre 2026
Doce países occidentales anunciaron este martes una nueva acción coordinada para aumentar la presión sobre Israel por la expansión de asentamientos en la Cisjordania ocupada y el incremento de la violencia de colonos contra la población palestina.
Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Islandia, Irlanda, Noruega, Polonia, Portugal, España, Suecia y Reino Unido confirmaron su intención de establecer o respaldar restricciones al comercio de bienes procedentes de asentamientos israelíes que consideran ilegales bajo el derecho internacional.
Los gobiernos señalaron que la expansión de los asentamientos y el aumento de la violencia están deteriorando la situación en Cisjordania y amenazando las posibilidades de establecer un Estado palestino junto a Israel.
En una declaración conjunta, los países exigieron al Gobierno israelí detener la expansión de los asentamientos y pidieron medidas para frenar la violencia de los colonos y garantizar investigaciones sobre las denuncias contra fuerzas israelíes.
Londres endurece discurso contra Tel Aviv
El Reino Unido anunció las medidas más amplias dentro de esta nueva iniciativa. El gobierno de Andy Burnham confirmó la prohibición de importar bienes provenientes de asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados.
El ministro británico de Exteriores, Ed Miliband, sostuvo que Londres considera ilegal la ocupación israelí de Cisjordania y acusó a las autoridades israelíes de no actuar frente a la violencia de los colonos.
Además de las restricciones comerciales, Londres anunció medidas contra personas y organizaciones relacionadas con los asentamientos, así como nuevas restricciones a determinadas exportaciones y servicios que contribuyan a su expansión.
El Gobierno británico argumentó que las medidas buscan proteger la posibilidad de una solución de dos Estados y no están dirigidas contra la población israelí.
Reino Unido, Francia y Canadá señalaron que la expansión de los asentamientos, incluida la continuación del proyecto E1, representa una amenaza directa para esa salida al conflicto. Los tres países anunciaron que avanzarán con prohibiciones a la importación de bienes procedentes de los asentamientos.
Israel responde con cierre de consulado británico
La respuesta de Israel llegó horas después. El ministro de Exteriores, Gideon Saar, anunció el cierre del consulado británico en Jerusalén Este como represalia por las medidas adoptadas por Londres.
Israel también prohibirá la entrada al país a 12 ciudadanos británicos, entre ellos el exlíder laborista Jeremy Corbyn, y retirará a representantes británicos del Centro de Coordinación Cívico-Militar para Gaza.
Saar anunció además el fin de la participación británica en el entrenamiento de fuerzas de seguridad de la Autoridad Nacional Palestina en Cisjordania.
El canciller israelí calificó las sanciones británicas como una injerencia en los asuntos internos de Israel y acusó a Londres de mantener una postura parcial contra su país.
La decisión de cerrar el consulado británico tiene además implicaciones para la relación de Londres con los palestinos, debido a las funciones diplomáticas, consulares y de asistencia que se desarrollan desde esa sede.
La disputa ocurre en un momento de creciente preocupación internacional por la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania, territorio ocupado por Israel desde 1967.
Uno de los principales puntos de tensión es el proyecto E1, al este de Jerusalén. Los gobiernos que impulsan las nuevas medidas consideran que su desarrollo podría fragmentar territorialmente Cisjordania y dificultar la creación de un Estado palestino viable.
Los 12 países señalaron que la expansión de asentamientos y la violencia de colonos están deteriorando las condiciones necesarias para una solución de dos Estados.
La iniciativa representa un nuevo endurecimiento de la posición de varios gobiernos europeos y de Canadá frente a la política israelí en Cisjordania. Sin embargo, el impacto económico inmediato de las restricciones comerciales podría ser limitado debido al volumen relativamente reducido de las exportaciones provenientes directamente de los asentamientos.