Rusia prueba misil nuclear Sarmat y eleva tensión global
Rusia sostiene que el nuevo misil representa una respuesta directa a los sistemas de defensa impulsados por Estados Unidos
- Por: Sergio Villarreal
- 12 Mayo 2026, 12:09
Rusia realizó este martes una nueva prueba del misil balístico intercontinental Sarmat, una de las armas estratégicas más ambiciosas desarrolladas por Moscú en los últimos años y pieza central del proceso de modernización de las fuerzas nucleares impulsado por el presidente Vladímir Putin.
El mandatario ruso confirmó que el misil, con capacidad nuclear, entrará oficialmente en servicio de combate antes de finalizar el año y aseguró que se trata del sistema balístico “más poderoso del mundo”.
La prueba ocurre apenas unos días después de que Putin afirmara que la guerra en Ucrania se encuentra cerca de su etapa final, en medio de un escenario internacional marcado por tensiones militares y preocupaciones sobre una nueva carrera armamentística nuclear.
Putin presume poder del misil Sarmat
Durante su mensaje, el presidente ruso sostuvo que el Sarmat fue diseñado para reemplazar al antiguo misil soviético Voyevoda y destacó que posee una capacidad destructiva superior a la de cualquier sistema occidental comparable.
Según Putin, la potencia combinada de sus ojivas nucleares dirigidas individualmente supera más de cuatro veces a la de otros misiles estratégicos desarrollados por Occidente.
El líder del Kremlin también aseguró que el Sarmat puede realizar vuelos suborbitales y alcanzar distancias superiores a los 35 mil kilómetros, además de contar con capacidad para evadir sistemas antimisiles avanzados.
Rusia sostiene que el nuevo misil representa una respuesta directa a los sistemas de defensa impulsados por Estados Unidos tras abandonar en 2001 el tratado de limitación de defensas antimisiles firmado durante la Guerra Fría.
Modernización nuclear rusa avanza tras guerra en Ucrania
Desde el inicio de la invasión a Ucrania en febrero de 2022, Putin ha recurrido constantemente al discurso nuclear como una herramienta de presión geopolítica frente a Occidente.
El gobierno ruso considera que el fortalecimiento de su arsenal estratégico es clave para mantener el equilibrio militar frente a Estados Unidos y la OTAN.
Desde su llegada al poder en el año 2000, Putin ha supervisado una profunda modernización de la llamada tríada nuclear rusa, integrada por misiles balísticos terrestres, submarinos nucleares y bombarderos estratégicos.
El programa incluyó el despliegue de nuevos misiles intercontinentales, submarinos de última generación y la actualización de aeronaves con capacidad nuclear.
El desarrollo del Sarmat comenzó oficialmente en 2011 y, antes de la prueba de este martes, el sistema había registrado una sola prueba exitosa reconocida públicamente.
Rusia también desarrolla armas hipersónicas y drones nucleares
Además del Sarmat, Moscú ha acelerado el desarrollo de otras armas estratégicas presentadas por Putin desde 2018.
Entre ellas destaca el vehículo hipersónico Avangard, capaz de desplazarse a velocidades superiores a 27 veces la velocidad del sonido y diseñado para maniobrar en pleno vuelo para evitar interceptaciones.
Rusia también incorporó el misil balístico de alcance intermedio Oreshnik, con capacidad nuclear y un rango operativo de hasta 5 mil kilómetros, suficiente para alcanzar objetivos en cualquier punto de Europa.
De acuerdo con el gobierno ruso, este misil ya fue utilizado en ataques convencionales contra territorio ucraniano.
Putin también confirmó que Moscú se encuentra en las etapas finales del desarrollo del dron submarino nuclear Poseidón y del misil de crucero Burevestnik.
El Poseidón fue diseñado para detonar cerca de costas enemigas y generar un tsunami radiactivo, mientras que el Burevestnik utiliza propulsión nuclear que le permitiría mantenerse en vuelo prácticamente sin límite de tiempo.
Expira último tratado nuclear entre Rusia y Estados Unidos
La prueba del Sarmat ocurre además en un momento especialmente delicado para el equilibrio nuclear global.
El último tratado de control de armas estratégicas entre Rusia y Estados Unidos expiró en febrero pasado, dejando sin límites formales a los dos mayores arsenales atómicos del planeta por primera vez en más de medio siglo.
La situación ha incrementado las preocupaciones internacionales sobre una posible nueva carrera armamentística nuclear entre las principales potencias militares.
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