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SpaceX pone a Starship en órbita durante su 14.ª prueba
Los satélites extenderán sus antenas y paneles solares y establecerán conexiones con estaciones terrestres y otros integrantes de la constelación
Por Diana Valeria Leyva | 28 Septiembre 2026
SpaceX logró colocar en órbita terrestre a su nave Starship durante su decimocuarta prueba de vuelo, un paso que la compañía de Elon Musk considera clave para avanzar hacia un sistema espacial completamente reutilizable.
El lanzamiento ocurrió alrededor de las 08:49 horas, tiempo de la costa este de Estados Unidos, desde Starbase, el complejo de SpaceX ubicado en el extremo sur de Texas, cerca de la frontera con México.
Starship’s 14th flight is set to launch on Monday, Sept 28. The 75-minute launch window opens at 7:15 a.m. CT. Live coverage of the mission starts ~35 minutes before launch → https://t.co/uQKQvgaTmJ
— SpaceX (@SpaceX) September 27, 2026
Pocos minutos después del despegue, la compañía evaluó si realizar la maniobra orbital, pero finalmente decidió continuar con el procedimiento.
La misión fue diseñada para alcanzar una altitud aproximada de 275 kilómetros y completar alrededor de seis vueltas a la Tierra durante un vuelo de casi 10 horas.
Posteriormente, Starship tiene previsto realizar un amerizaje en el océano Pacífico, al oeste de Chile.
Las pruebas anteriores habían utilizado deliberadamente trayectorias suborbitales para reducir riesgos y permitir la recopilación de datos durante vuelos reales.
SpaceX calificó el logro como un “hito enorme”
La velocidad, clave para mantenerse en órbita. Alcanzar una órbita depende principalmente de la velocidad que conserve la nave y no únicamente de la altura alcanzada.
Para permanecer en órbita baja terrestre, Starship debe desplazarse lateralmente a una velocidad cercana a los 28,000 kilómetros por hora. De esta manera, mientras la gravedad atrae al vehículo hacia la Tierra, la curvatura del planeta se aleja debajo de él.
El resultado es una caída libre continua en la que la nave permanece en órbita mientras avanza alrededor del planeta.

La prueba también marcó el inicio del despliegue de satélites de internet Starlink.
Durante la misión, Starship transportará 26 satélites Starlink V3, diseñados para aumentar las velocidades de conexión para los usuarios.
En conjunto, los dispositivos añadirán alrededor de 26 Tbps de capacidad, aproximadamente 20 veces más que una misión de Falcon 9 equipada con satélites Starlink V2 Mini.
Una vez desplegados, los satélites extenderán sus antenas y paneles solares y establecerán conexiones con estaciones terrestres y otros integrantes de la constelación mediante radiofrecuencia y enlaces láser.
Posteriormente, elevarán sus órbitas con sus propios propulsores y, tras completar las comprobaciones necesarias, podrían comenzar a ofrecer servicio a clientes semanas después del lanzamiento.
Tres de los satélites también incorporarán cámaras modificadas para analizar el escudo térmico de Starship y transmitir imágenes durante la misión.