Internacional

Trump considera una posible intervención militar en Irán

EUA analiza acciones, incluso militares y cibernéticas ante la represión en Irán, mientras Teherán advierte represalias y crece el número de muertos y detenidos

  • Por: Diego Olivos
  • 12 Enero 2026, 05:00

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, analiza un abanico de posibles cursos de acción frente a la situación en Irán, incluidas opciones de carácter militar, en respuesta a la intensificación de las protestas registradas en los últimos días, informaron a la prensa dos funcionarios estadounidenses. La evaluación se produce después de que el mandatario advirtiera que Washington podría actuar si el régimen iraní emplea fuerza letal contra la población civil.

De acuerdo con las fuentes, Trump ha recibido informes recientes con distintos planes de intervención, en un contexto de creciente violencia que ha dejado decenas de personas muertas y miles de detenidas. Algunas de las alternativas examinadas se centran en ataques dirigidos contra los aparatos de seguridad en Teherán, señalados como responsables de la represión de las manifestaciones.

No obstante, dentro de la administración estadounidense persisten reservas sobre la eficacia de una respuesta militar. Funcionarios consultados señalaron que una intervención de este tipo podría resultar contraproducente, al generar un efecto de cohesión interna en torno al Gobierno iraní o desencadenar represalias por parte de Teherán.

Paralelamente, la Casa Blanca considera medidas adicionales que no implican el uso directo de la fuerza, en línea con el compromiso expresado por Trump de respaldar a los manifestantes. Entre las opciones se contemplan operaciones cibernéticas contra objetivos vinculados a las fuerzas armadas o al aparato estatal iraní, con el objetivo de obstaculizar los mecanismos de represión. También se evalúa la imposición de nuevas sanciones contra figuras del régimen y contra sectores estratégicos de la economía, como el energético y el bancario.

Irán responde

En Teherán, el presidente Masoud Pezeshkian atribuyó los disturbios a la acción de “terroristas vinculados al extranjero” y aseguró que estos grupos han provocado incendios en bazares, mezquitas y sitios culturales en diversas ciudades del país.

“Se trata de individuos entrenados fuera de Irán. Han incendiado bazares en Rasht y en otras localidades, así como mezquitas y espacios culturales”, afirmó Pezeshkian en una entrevista televisada transmitida el domingo.

El mandatario reconoció que la guerra de 12 días entre Israel e Irán, ocurrida el año pasado, sumió al país “en el caos”, y sostuvo que actores externos buscan aprovechar la coyuntura para agravar la inestabilidad. “El enemigo pretende intensificar estos disturbios. Cuando la población escucha estas noticias, entiende que estas personas no pertenecen a este país. Quien pertenezca a Irán puede protestar, y nosotros escucharemos y atenderemos esas demandas”, declaró.

Pezeshkian exhortó además a la ciudadanía a no sumarse a lo que calificó como actos de “alborotadores y terroristas”, y pidió a los padres que eviten que sus hijos participen en las manifestaciones. 

“Si la gente tiene preocupaciones, es nuestro deber resolverlas. Pero no podemos permitir que un grupo de alborotadores desestabilice al conjunto de la sociedad”, sostuvo.

Por su parte, autoridades iraníes advirtieron que responderán a una eventual intervención militar estadounidense. El ministro de Defensa, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó que las bases militares y los intereses comerciales de Estados Unidos serían considerados objetivos legítimos en caso de un ataque.

“Si Estados Unidos adopta una acción militar contra Irán o los territorios ocupados, los centros militares y navales estadounidenses serán objetivos de represalia. No nos limitaremos a responder únicamente después de que se produzca una acción”, declaró.

Llamados a la insurreción desde el exilio

En este contexto, Reza Pahlavi, hijo del último sha de Persia —derrocado durante la Revolución Islámica de 1979— y residente en Estados Unidos, hizo un llamado público a intensificar las protestas. A través de redes sociales, instó a la población a “salir a las calles” y a “ocupar los espacios públicos”.

“Nuestro objetivo ya no es únicamente manifestarnos, sino prepararnos para tomar y defender los centros urbanos”, escribió Pahlavi, quien también convocó a los trabajadores de sectores estratégicos, como el transporte, el petróleo, el gas y la energía, a iniciar una huelga nacional.

Asimismo, dirigió un mensaje a integrantes de las fuerzas armadas y de seguridad para que obstaculicen los mecanismos de represión, con el fin de “desactivarlos por completo” en una eventual transición política. Pahlavi aseguró que regresará a Irán “cuando triunfe la revolución nacional”, y afirmó que ese momento “está muy cerca”.

Aumenta el número de víctimas

La violencia asociada a las manifestaciones ha dejado, hasta el momento, al menos 538 personas muertas, según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos, entre ellas 490 manifestantes. La organización informó además que más de 10,600 personas han sido detenidas por las autoridades.

Otra organización, Iran Human Rights, con sede en Noruega, reportó el domingo al menos 192 manifestantes fallecidos. Las cifras varían entre los distintos grupos de derechos humanos, que enfrentan serias dificultades para verificar la información debido al bloqueo casi total de internet en el país. Todas las estimaciones coinciden en que el número real de víctimas podría ser mayor.

El incremento significativo de las muertes se ha producido a medida que las autoridades intensifican la represión, en protestas que ya han entrado en su segunda semana. Los grupos de derechos humanos advirtieron que, ante la falta de acceso a información independiente, el saldo de víctimas podría seguir aumentando.

Irán tumba red de starlink

Luego de que la teocracia iraní interrumpiera el servicio de internet a 85 millones de personas, la compañía de internet satelital Starlink, propiedad del magnate Elon Musk, anunció que desplegaría satélites cerca de la zona para ayudar a los ciudadanos iranies a compartir los hechos de Teherán. Sin embargo, el gobierno cortó conexiones a la red mundial y afectó los receptores de las señales GPS, probablemente para reducir la eficacia de drones. Los terminales Starlink requieren esa señal para ubicarse y enlazarse con los satélites, de modo que la interferencia compromete la capacidad de establecer conexión estable y sostenida en barrios y regiones con mayor despliegue de seguridad a nivel nacional.

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