Choque armado en Villanueva exhibe disputa criminal en Zacatecas
El enfrentamiento cerca del rancho El Soyate evidenció la pugna territorial por el control de rutas clave hacia la frontera norte
- Por: Salvador Maceda
- 18 Febrero 2026, 05:00
El enfrentamiento ocurrido a metros del rancho El Soyate, propiedad de la familia Aguilar, fue el gancho perfecto para mirar lo esencial. Zacatecas es hoy uno de los estados con mayor intensidad en la disputa territorial porque su posición lo convierte en un corredor estratégico para el trasiego de drogas hacia la frontera norte y, en consecuencia, para el control criminal de carreteras federales clave.
En febrero de 2026, la refriega del jueves 12 en Villanueva, sobre la carretera federal 54, terminó por exhibir cómo se estaba configurando el poder armado en esa franja del estado que conecta el sur de Zacatecas con los límites de Jalisco.
Las autoridades lo describieron como un choque armado entre una célula criminal y la Fuerza de Reacción Inmediata de Zacatecas (FRIZ), derivado de un operativo oficial para capturar a un objetivo prioritario.
Ángela y Nodal en el fuego cruzado
El fiscal de Zacatecas, Cristian Paul Camacho, precisó que quienes quedaron en medio del fuego cruzado fueron Ángela Aguilar y Christian Nodal, quienes salían del rancho cuando se toparon con la agresión.
No fueron el blanco del ataque y se descartó también cualquier intento de secuestro, aclaró el fiscal.
Su equipo de seguridad retrocedió para refugiarse en la casa principal y después, bajo resguardo de la Policía Estatal, el Ejército y la Guardia Nacional, fueron evacuados y trasladados al aeropuerto para salir de la entidad.
Pepe Aguilar informó desde Ciudad de México que su familia estaba a salvo y lamentó la violencia en el estado.
El mapa geodelictivo de Zacatecas
El dato que importó para entender el mapa criminal fue el resultado del operativo. Se confirmó la detención de cuatro personas y entre ellas apareció el nombre de Flavio Alberto N., alias El Braca, identificado como presunto jefe de plaza de una célula criminal en la región que abarca Villanueva y el municipio vecino de Tabasco, Zacatecas. Junto a él fueron capturados Alberto N., de 47 años; Claudio N., de 18 años; y Juan Carrera N., de 21 años.
La versión oficial sostuvo que, tras esa captura, células del cártel intentaron interceptar el convoy policial para liberar a El Braca mientras era trasladado hacia la Fiscalía General de Justicia del Estado, y ese intento de rescate detonó la agresión contra la FRIZ.
En el lugar se aseguraron armas largas de grueso calibre, paquetes con explosivos y cordón detonante, chalecos balísticos y más de 50 ponchallantas, además de dosis de metanfetamina, cocaína y marihuana. Por la utilización de artefactos explosivos y el perfil de delincuencia organizada, la Fiscalía General de la República intervino a través de la FEMDO.
Con ese episodio como ventana, la radiografía de la zona de Villanueva apuntaba a una disputa central entre dos fuerzas.
Por un lado, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), al que se atribuyó la célula involucrada el 12 de febrero y que utilizaba Villanueva como corredor logístico clave, con El Braca señalado como el mando local para consolidar el control del tramo. Por otro lado, el Cártel de Sinaloa, con presencia atribuida a la llamada Operativa MZ, en referencia a Ismael “El Mayo” Zambada, que mantenía resistencia activa en el centro y sur del estado para contener el avance del CJNG desde los límites con Jalisco.
El contexto local añadía un elemento estructural. La región de Villanueva ha sido descrita como punto de disputa entre CJNG y Cártel de Sinaloa, lo que explica la intensidad del blindaje, la respuesta armada y el hecho de que el choque se diera en una vía federal.
A escala estatal, la dinámica se leía como una guerra de varios frentes, no como un duelo único. El CJNG concentraba dominio en el sur y el oeste, en colindancias con Jalisco y Nayarit, y buscaba el control total de las carreteras federales 45 y 54.
El Cártel de Sinaloa mantenía una presencia fuerte hacia el norte, con influencia en municipios clave como Fresnillo y la capital. El Cártel del Noreste opera principalmente en el oriente y norte, con disputas en municipios como Pinos y los límites con San Luis Potosí.
El Cártel del Golfo, aunque debilitado, aparecía con alianzas intermitentes con el CJNG en ciertas zonas para frenar al Cártel de Sinaloa. En paralelo, una célula remanente identificada como Los Talibanes, asociada como remanente de Los Zetas, operaba de forma más local en municipios del sureste zacatecano y también hacia los límites con San Luis Potosí.
La razón de fondo de esta disputa se resumía en dos factores: la logística y la geografía. La carretera federal 54 funciona como ruta directa que conecta el centro de México con Coahuila y, eventualmente, con pasos fronterizos hacia Estados Unidos, por lo que su control tiene valor operativo para cualquier organización que pretenda mover cargamentos y establecer cuotas en tránsito.
Al mismo tiempo, la zona de Villanueva y Tayahua cuenta con terrenos accidentados y rancherías que facilitan escondites, campamentos de entrenamiento y la instalación de laboratorios clandestinos, aprovechando la dificultad de acceso para las fuerzas federales.
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