Persisten riesgos a un año de derrames de Ternium y Pyosa
A casi un año de los desastres ambientales en el estado, persisten dudas sobre multas y medidas, mientras expertos advierten falta de protocolos y vigilancia
- Por: Victor Amaro
- 06 Abril 2026, 05:00
En los próximos días se cumplirá un año de dos graves desastres ambientales provocados por las empresas Ternium y Pyosa en Nuevo León, los cuales impactaron severamente el entorno de la zona metropolitana de Monterrey sin que, hasta ahora, exista claridad sobre sanciones firmes ni acciones contundentes para evitar que estos hechos se repitan.
Especialistas advierten que, pese a la magnitud de los daños, no se han implementado protocolos estrictos de supervisión en industrias que manejan sustancias tóxicas, lo que mantiene latente el riesgo de nuevos incidentes.

Derrames contaminaron arroyos y dañaron ecosistemas
Los hechos ocurrieron el 17 de abril y 13 de mayo de 2025, cuando ambas empresas vertieron cientos de miles de litros de sustancias químicas en los arroyos La Talaverna y Topo Chico.
Estos contaminantes recorrieron decenas de kilómetros, provocando la muerte de flora y fauna, además de daños visibles en el ecosistema, como agua con tonalidades anaranjadas y vegetación afectada.

En el caso de Ternium, autoridades estatales y federales anunciaron sanciones por un total de $86.6 millones de pesos. Sin embargo, hasta la fecha no existe confirmación pública de que estas multas hayan sido efectivamente aplicadas, debido a fallos sobre competencias entre dependencias.
El panorama es aún más crítico en el caso de Pigmentos y Óxidos S.A. (Pyosa), ya que no se han informado sanciones económicas, más allá de una clausura temporal el día del incidente.

Señalan impunidad y falta de vigilancia
La activista ambiental Ivonne Bustos criticó la falta de seguimiento por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), señalando que estos hechos “no dejaron ninguna lección”.
“Si la autoridad no sanciona, hay impunidad y las empresas se sienten protegidas”, advirtió.
Además, denunció el hermetismo de las compañías, que limitan la información a comunicados oficiales sin permitir mayor acceso a detalles sobre los daños o medidas correctivas.

Detalles de los derrames
Caso Ternium
El 17 de abril de 2025, la empresa vertió:
- 250,000 litros de cloruro ferroso
- 132,000 litros de agua ácida
- 23,000 litros de ácido clorhídrico al 18%
El derrame, originado en la planta de Churubusco en San Nicolás, afectó más de 12.5 kilómetros en municipios como Guadalupe y Apodaca.
Posteriormente, la autoridad estatal impuso una multa de $80 millones de pesos, mientras que la Conagua añadió otra por $6.6 millones.

Caso Pyosa
El 13 de mayo de 2025, un líquido de color azul intenso fue detectado en el arroyo Topo Chico, recorriendo cerca de 7 kilómetros.
Hasta ahora, no se ha revelado oficialmente la sustancia derramada ni el volumen, ni se han confirmado sanciones económicas, a pesar de que inicialmente se anunció una investigación.

Exigen medidas más estrictas y transparencia
Ante este panorama, activistas y ciudadanos han exigido:
- Mayor supervisión permanente a empresas industriales
- Transparencia en sanciones y procesos legales
- Protocolos claros de prevención de derrames
- Reubicación de industrias de alto riesgo

A un año de los hechos, la falta de claridad en sanciones y la ausencia de medidas contundentes mantienen la preocupación sobre la seguridad ambiental en Nuevo León, una región que ya enfrenta importantes retos en calidad del aire, agua y suelo.

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