Nuevo León

Poniente regio es una bomba de tiempo

Construcción desmesurada de viviendas en límites del poniente de Monterrey provoca saturación vial en Paseo de Leones y Lincoln

  • Por: Reynaldo Ochoa
  • 05 Marzo 2017, 04:00

Caos vial y urbano es uno de los efectos negativos que ha provocado el otorgamiento “al por mayor” de permisos para la construcción en el municipio de García, en sus límites con Monterrey.

Y es que además de la falta de un Plan de Desarrollo Urbano, García está abusando de la colindancia que tiene con una zona de alta plusvalía como es la zona Cumbres.

De acuerdo a datos obtenidos por El Horizonte, en los últimos 10 años se han otorgado permisos para desarrollar hasta 13,000 hectáreas en la zona poniente.

Es así cómo lo complejos habitacionales construidos por las empresas Javer (la cual fue dirigida un tiempo por el actual Secretario de Desarrollo Urbano del Estado, Roberto Russildi), Altta Homes, Ruba, y Carza, han saturado ese sector.

En la última década se han instalado por lo menos 30 nuevos fraccionamientos, que significa la construcción de 8,000 nuevas viviendas.

El Plan de Desarrollo Urbano de Monterrey establece que había al menos 15,000 habitantes nuevos en el 2015.

Es decir, con las nuevas 8,000 viviendas en García, que en promedio son habitadas por cuatro personas, sumarían cerca de 50,000 nuevos habitantes en la zona límite de Monterrey y García, en la última década.

Esto ha provocado que las dos únicas vialidades que conectan a dichos municipios, es decir, Paseo de los Leones y Lincoln, se saturen constantemente.

En el último estudio vial realizado en 2014 en la avenida Paseo de los Leones, 400,000 personas utilizaban esta vía en un flujo de 128,000 vehículos diariamente.

Esto sucede porque miles de habitantes de García deben trasladarse hacia Monterrey, ya que la mayoría de las oportunidades laborales e incluso centros médicos, se encuentran en la capital regia. A medida que haya más viviendas en García, el caos será mayor.

Fallan planes de desarrollo metropolitano

Los desarrolladores también han pensado sólo en su beneficio, y no en un plan que contemple flujos de movilidad, como cercanía a zonas de trabajo y hospitales.

Esta nueva “ciudad” está en los límites de Monterrey y García, cuando la mayoría de las fábricas están en Apodaca, Escobedo, Guadalupe, San Nicolás y Santa Catarina, mientras que los corporativos están en San Pedro y en el centro de la ciudad.

Para el urbanista Moisés López, esto refleja que el crecimiento en la zona no ha obedecido a una planeación de los municipios de Monterrey y García, sino más bien crece al ritmo de los tiempos comerciales de los desarrolladores.


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