Nuevo León

Se cumplen 20 años del doble crimen de Cumbres

Se cumplen dos décadas del doble homicidio de los hermanos Peña Coss; Diego Santoy cumple condena mientras la casa del crimen ya fue demolida

  • Por: Olivia Martínez
  • 02 Marzo 2026, 04:58

Este 2 de marzo se cumplen 20 años del doble homicidio de los hermanos Peña Coss, un episodio violento que estremeció a la sociedad regiomontana y que permanece en la memoria colectiva como el "Caso Cumbres". 

La madrugada del 2 de marzo de 2006, Diego Santoy Riveroll, entonces de 21 años, ingresó a la residencia marcada con el número 2909 de la calle Monte Casino.  

Movido por la negativa de su exnovia, Érika Peña Coss, de reanudar su relación, Santoy perpetró el asesinato de los hermanos menores de la joven: María Fernanda, de 3 años, y Érik Azur, de 7. 

El caso, de por sí mediático, tuvo otro ingrediente que lo mantuvo permanentemente en medio del ojo público: la contratación, por parte de la familia de Santoy, de la polémica abogada Raquenel Villanueva.  

Tras años de exposición pública y pleitos entre los abogados defensores, el caso llegó al punto de sentencia.  

Diego fue condenado a 71 años de prisión por el doble homicidio, que fue cometido en el interior de la residencia de la familia Peña Coss, en la calle Monte Casino, número 2909, de la colonia Cumbres.  

Pero por las restricciones que marca la ley, solo permanecerá 40 años en el reclusorio.  
Durante su reclusión, ha transformado su realidad: Santoy ha aprovechado su encarcelamiento en el Cereso de Cadereyta: dentro de la cárcel estudió y se graduó de abogado.  Además, se casó.  

El rastro borrado

La residencia que fungió como testigo mudo del doble crimen ya no existe. Luego de permanecer años bajo aseguramiento legal, la propiedad fue finalmente vendida y demolida. En el lugar donde alguna vez se erigió la casa de los Peña Coss, hoy solo queda un predio baldío cubierto de piedra y tierra, eliminando cualquier vestigio arquitectónico de aquella trágica madrugada. 

Tras años de estar asegurada, la casa que fue mudo testigo de este episodio sangriento fue vendida y luego demolida. Hoy, en ese domicilio, solo hay un predio lleno de piedra y tierra. 

Compartir en: