Nuevo León

Tiene Guadalupe testigos silenciosos de su historia

El ahora conocido como Santuario del Señor de la Expiración, templo antiguo de Guadalupe alberga una importante historia desde su formación hasta las piezas que exhibe en el interior

  • Por: Miriam Abrego
  • 04 Enero 2017, 22:54

En el marco de su 301 aniversario de su fundación, que se celebró este miércoles, el municipio de Guadalupe puede congratularse de contar con uno de los monumentos arquitectónicos más antiguos de la metrópoli.

El ahora conocido como Santuario del Señor de la Expiración, templo antiguo de Guadalupe alberga una importante historia desde su formación hasta las piezas que exhibe en el interior.

Según el relato del cronista Israel Cavazos, en su obra Cd. Guadalupe Nuevo León el ahora conocido como templo antiguo de Guadalupe habría surgido en 1715 como una capilla de la Hacienda de la Santa Cruz que posteriormente fue remodelada y reconstriuida hasta lo que hoy se conoce.

A decir del párroco Marcelo Varela, inspirado en la obra del guadalupense cuya dedicatoria se lee en el comienzo del libro, el oleo de la imagen de la Virgen María de Guadalupe fue pintado por Francisco Antonio Vallejo en 1782 mientras que la imagen del Señor de la Expiración, tiene más de 300 años de antiguedad, pues según datos avalados por el restaurador Manuel Serrano calcula su origen al rededor de 1650, aproximadamente.

De acuerdo a una leyenda, se dice que una madrugada, los pobladores corrieron hacia la capilla tras oir repicar las campanas y descubrieron que no era un sacristán quien las hizo sonar, sino un asno que cargado con una gran caja de tablas que tras ser descargado, descubrieron la imagen del cristo y la colocaron en la primera iglesia de Guadalupe.

El altar del historico edificio que ya es considerado Patrimonio Histórico de la Nación por contar con una anitiguedad de más de 100 años, fue construido por el arquitecto Anastasio Puga en 1909, fecha en que el obispo Leopoldo Ruiz y Flores consagró y bendijo la obra, ha sido motivo de estudio por jóvenes estudiantes de arquitectura quienes llegan para revisar su estilo canterano.

El templo Es un monumento colonial que ojalá sepan respetar las generaciones actuales y venideras afirma Cavazos Garza en su obra facilitada por el padre Varela.






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