Uno de los aspectos que más nos interesa conservar conforme avanzamos hacia la adultez mayor es la lucidez mental. Mantener la memoria, la atención y la capacidad de aprendizaje se ha convertido en un objetivo central para muchas personas.
En este contexto, algunas plantas y compuestos naturales han despertado interés por sus propiedades neuroprotectoras, es decir, por su capacidad para favorecer la salud cerebral y contribuir a retrasar algunos procesos asociados al envejecimiento.
El Gotu-Kola (Centella asiática) es una de las principales hierbas utilizadas para revitalizar los nervios y las células cerebrales. Varios componentes de la planta ayudan a reparar daños neuronales, trayendo consigo una recuperación funcional rápida y un aumento de la regeneración después del daño causado en los nervios.
También es utilizado para mejorar la memoria y aumentar la concentración y la atención además para evitar la ansiedad y el estrés.
La Cúrcuma (Curcuma longa) o raíz de azafrán, contiene una sustancia llamada curcumina que aumenta y mejora la función cerebral, y ayuda a prevenir la enfermedad de Alzheimer. Se sabe además que la curcumina actúa también como antioxidante, antiinflamatoria y anticancerígena.
El Jengibre (Zingiber officinale) es otra planta que también mejora la circulación cerebral de manera significativa, además de poseer un potente efecto antioxidante. Su uso en la cocina es ampliamente recomendado ya que además de mejorar la digestión, mejora y protege las funciones cerebrales, el sistema esquelético y las articulaciones.
El Gingko Biloba (Gingko biloba) se utiliza para tratar varios desórdenes neurológicos como la demencia senil. Es ampliamente utilizado para mejorar la memoria en personas mayores, reducir los riesgos e incluso mejorar las condiciones de pacientes con demencia senil y Alzheimer.
El Romero (Rosmarinus officinalis), también conocida como la Planta de la Memoria, es una planta que muchos conocemos y utilizamos en nuestra cocina. Las hojas del romero contienen varios compuestos con actividad antioxidante y favorecen la circulación, contribuyendo en gran parte a la memoria.
Además de las plantas medicinales, algunos compuestos nutricionales han despertado interés por sus efectos sobre el envejecimiento saludable.
La Creatina Monohidratada participa en el metabolismo energético del cerebro, favoreciendo la función neuronal y ayudando a reducir la fatiga mental.
Diversos estudios también han observado beneficios sobre el estado de ánimo y la función cognitiva en personas mayores. Adicionalmente, se ha relacionado con el mantenimiento de la masa muscular durante el envejecimiento, un factor importante para conservar autonomía y calidad de vida.
