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Opinión

Comiendo por México

Crónicas de un comelón

Celebremos el mes patrio comiendo.

Ya llegó septiembre, el mes en el que nos ponemos de fiesta todos. Hace poco veía un meme criticando que viene el mes en el que los mexicanos nos buscamos vestir “de mexicanos”, comer comida mexicana y festejar una “noche mexicana” estando en México.

Es cierto, nos encanta subirnos ‘al tren’, si no me creen, recuerden que antes de que James Bond lo pusiera de moda, no se acostumbraba hacer desfile de Día de Muertos.

No se preocupen ustedes, queridos lectores, no vamos a hablar más del emblemático chile, eso ya fue otros años. No nos vamos a subir a ningún tren. En su lugar mejor quisiera dedicar estas líneas sí a festejar a nuestro país, a través de las muchísimas delicias que encontramos para comer.

Sé de antemano que en este espacio ni para hablar de los platillos que más me gustan me va a alcanzar, pero haremos un intento por destacar algunas cosas.

Seguramente más de uno ya se topó con el video del chef Gordon Ramsay haciendo una tlayuda. El intento no es perfecto, entre las fallas mas garrafales está cómo coloca el asiento, pero tampoco está criminal como el pozole de Ina y aceptémoslo, también hay algunos videos de compatriotas que podríamos cuestionar.

Al menos el video del chef hizo que me quedara salivando pensando en las tlayudas y hay que reconocer su valentía al utilizar chapulines. Una cosa lleva a la otra, y pasar de soñar con tlayudas, a soñar con más platillos de los mercados de Oaxaca, fue cosa fácil.

Quesadillas, moles, barbacoa, tacos placeros y no podemos dejar de lado el paseo por los pasillos de las carnicerías, con sus parrillas listas para recibir viandas. Luego bajamos la comida con un tejate, o un buen pulque.

Se come muy bien en los mercados de nuestro país, y ahora el recorrido lo continuamos por los mercados del estado de Puebla, en los que podemos encontrar las maravillosas cemitas, ese lonche de telera, con diversos rellenos, pero al que no le puede faltar su quesillo y abundante pápalo.

Este último puede resultar quizás algo polémico, entre mis conocidos, hay más de una esposa que nada más no lo toleran. También en los mercados poblanos podemos encontrar mixiotes, tlacoyos (les recomiendo en particular los de Zacatlán de las manzanas), chalupas, obviamente, los moles y además los muchísimos dulces de Puebla.

Intentando recordar que más se puede comer en los mercados de Puebla, me acabo de acordar de otro plato de mercado que al menos una vez en la vida hay que probar. Ya no en Puebla, sino en la CDMX, más específicamente en Xochimilco, donde podemos encontrar comercios especializados en tostadas, y especialmente recomendables son las de pata.

Nuestra gastronomía nos da muchos motivos para festejar ser mexicanos, y lo mejor de todo, podemos comer delicioso todo el año.

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