Para hablar de seguridad se tiene que hablar de resultados, y los resultados que hoy tiene Nuevo León confirman que vamos por el camino correcto.
Enero de 2026 cerró con una reducción de casi el 50 por ciento en homicidios dolosos en todo el estado respecto al mismo mes del año pasado. Este no es un dato menor, es una señal clara de que la estrategia de seguridad está funcionando y, sobre todo, de que el trabajo constante sí da resultados.
Nada de esto ocurre por casualidad, detrás de cada número hay coordinación, planeación y decisiones. Todos los días se revisa la situación del estado en las Mesas de Seguridad, se analizan datos, se ajustan operativos y se refuerzan zonas estratégicas. Aquí no hay improvisación ni ocurrencias; hay método y seguimiento.
La Fuerza Civil ha sido clave en este proceso, pero también lo ha sido la colaboración con la Fiscalía del Estado, la Fiscalía General de la República, las corporaciones municipales y la Secretaría de la Defensa Nacional. Hoy tenemos una policía estatal más fuerte, mejor equipada y con mayor confianza ciudadana. Eso se refleja en la capacidad de reacción, en la prevención y en la reducción de delitos de alto impacto.
Sabemos que la seguridad nunca se puede dar por sentada, un buen mes no es motivo para relajarse y una buena racha no significa bajar la guardia, al contrario, es una razón más para redoblar esfuerzos y mantener el ritmo. Cada avance se cuida y se defiende con más trabajo.
Nuestro compromiso es seguir consolidando esta tendencia a la baja. Proteger a las familias nuevoleonesas seguirá siendo la prioridad número uno, porque detrás de cada cifra hay personas, hay colonias, hay historias y hay tranquilidad que se recupera.
Nuevo León ha demostrado que sí se puede recuperar la seguridad cuando hay decisión, inversión y coordinación. No vamos a quitar el dedo del renglón. La paz no se promete, se construye todos los días. Y así vamos a seguir.
