Un enfoque seguro y efectivo implica cambios reales en el estilo de vida: actividad física regular, al menos 30 minutos, tres veces por semana, una adecuada hidratación (mínimo dos litros de agua al día), y una selección inteligente de alimentos que nutran el cuerpo y le proporcionen energía.
Después de periodos de excesos —como las fiestas decembrinas o el llamado maratón Guadalupe-Reyes— muchas personas buscan bajar de peso rápidamente.
En ese proceso suelen aparecer promesas tentadoras: medicamentos o suplementos que aseguran una pérdida de peso fácil, sin esfuerzo, sin cambiar la alimentación ni abandonar el sedentarismo.
Sin embargo, es importante dejar algo claro: la verdadera pérdida de peso no consiste solo en bajar números en la báscula, sino en aprender a llevar una vida más saludable y tomar decisiones de manera consciente. Hacer dietas extremas suele conducir a resultados temporales; al abandonar la dieta, los viejos hábitos regresan y con ellos el aumento de peso.
Un enfoque seguro y efectivo implica cambios reales en el estilo de vida: actividad física regular, al menos 30 minutos, tres veces por semana, una adecuada hidratación (mínimo dos litros de agua al día) y una selección inteligente de alimentos que nutran el cuerpo y le proporcionen energía.
Existen plantas que pueden funcionar como apoyos, pero nunca como sustitutos de hábitos saludables. La Gymnema sylvestre, por ejemplo, por su contenido de ácido gimnémico, bloquea los sabores dulces, sirviendo como apoyo para aquellas personas que son propensas a estar comiendo bocadillos y snacks altos en azúcares refinados. Solo hay que masticar tres hojitas de Gymnema cada vez que deseemos comer algo dulce.
Si no podemos resistir a la tentación y nos llevamos el bocado a la boca, este no tendrá ningún sabor, será como si estuviésemos comiendo cartón, así que no habrá razón para seguir comiendo. Con el tiempo, y el apoyo de la Gymnema, vamos eliminando del cuerpo la adicción por el azúcar.
Otro gran aliado para bajar de peso es el extracto de los granos del café sin tostar, también conocido como Café Verde (Coffea arabica). Los granos de café contienen ácido clorogénico, mismo que se pierde cuando estos se tuestan para hacer el café que conocemos.
El ácido clorogénico posee acción antioxidante y termogénica, lo cual favorece la quema de grasa, además de disminuir el apetito y la fatiga, combatir la celulitis, regular la absorción de glucosa y mejorar también el rendimiento físico y mental.
Asimismo, plantas ansiolíticas como la Melissa (Melissa officinalis) o el Kava-kava (Piper methysticum) pueden ser útiles para controlar la ansiedad que surge al modificar la alimentación, especialmente cuando se reduce el consumo de azúcar, una sustancia altamente adictiva. Tomar alguna de estas plantas incluso ayudará a que tengamos un sueño más profundo y placentero.
Bajar de peso no se trata de soluciones rápidas, sino de construir hábitos sostenibles. Las plantas y suplementos pueden acompañar el proceso, pero el verdadero cambio ocurre cuando aprendemos a cuidar nuestro cuerpo y a elegir una vida más saludable a largo plazo.
