Salud

Te contamos lo que no sabías sobre las emociones

Foto: Especial
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En el cerebro se generan, cambian y se adaptan. Es importante conocerlas y vivirlas para el crecimiento y desarrollo del ser humano.

La cultura ha dado mala fama a las emociones o les ha puesto etiquetas; la sociedad, por un lado, pide rendirlas y gobernarlas, pero estudios recientes han descubierto que, para ser felices y verdaderamente funcionales, necesitamos de ellas, conocerlas, desarrollarlas y aplicarlas. Son el boleto, en parte, para el éxito personal, en equipos de trabajo, en la familia y en la sociedad.

“Las emociones son un estado afectivo que experimentamos, una reacción subjetiva al ambiente que viene acompañada de cambios orgánicos, fisiológicos y endócrinos, de origen innato, influidos por la experiencia”, detalla la doctora Noemí Pinto Rodríguez, docente de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG).

La especialista en neuropsicología, comparte que las emociones tienen una función adaptativa del organismo a lo que le rodea, así pues, las emociones vienen del cerebro. El sistema nervioso envía información y decide qué emoción y acción es fundamental para la ocasión, incluso, las emociones más desagradables tienen funciones importantes en la adaptación social y ajuste de la persona.



Las emociones no vienen del corazón
Las emociones vienen de nuestro cerebro, del sistema nervioso, la estructura que las genera es el sistema límbico y el hipotálamo es el encargado de las respuestas físicas que sentimos. En el cerebro se generan, cambian y se adaptan, éstas causan respuestas corporales o lo que conocemos como “se me apachurra el corazón” y “mariposas en el estómago”.

No existe pensar con la cabeza fría
Uno de los errores más comunes es creer que se puede pensar con “la cabeza fría” o tomar decisiones sin meter a las emociones. Está comprobado que las emociones son las guías o influencia principal al momento de tomar decisiones en nuestra vida. “Pienso, siento y luego existo”.

Emocionalmente inteligente
La inteligencia emocional, como se cree, no sólo consiste en conocer o reconocer las emociones. Ésta es una práctica y saber qué requiere de conocer, hacer y responsabilizarse del por qué sentimos y hacemos y aplicar de manera consciente las emociones en beneficio nuestro y de otros.

Las emociones no son buenas ni malas
Se refiere a que no se tratan de buenas o malas (tenerlas o evitarlas), éstas existen y todas las emociones tienen una función, valor adaptativo y valor en la vida de las personas. Es recomendable vivir las emociones y conocerlas, no evitarlas.

Mucho más que impulsos
Se tiene una idea errónea de que emocionarse (felicidad, tristeza, etc.) es parte de un impulso humano que debería controlarse o evitar que estalle. Este argumento es erróneo, lo más recomendable es que se permitan experimentar todas las emociones para que las personas las conozcan y aprendan a regularlas para saber cómo manejarlas.


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