Tamaulipas

Audio filtrado y desmentido: la controversia de ‘La Borrega’

El 5 de mayo comenzó a circular un audio atribuido a Mario López Hernández, donde presuntamente vinculaba a funcionarios con una red de 'huachicol fiscal'

  • Por: Alfredo Uvalle
  • 11 Mayo 2026, 05:00

El escenario político de Tamaulipas entró en turbulencia en cuestión de horas. Lo que comenzó como la difusión de un audio explosivo atribuido al diputado federal Mario López Hernández, conocido como “La Borrega”, terminó convirtiéndose en una confrontación política de alto voltaje, marcada por acusaciones de “huachicol fiscal”, desmentidos, señalamientos cruzados y una evidente lucha por el control de la narrativa rumbo al proceso electoral.

El pasado 5 de mayo, comenzó a circular un audio en el que presuntamente se escuchaba al legislador federal involucrando a funcionarios estatales y federales en una supuesta red de “huachicol fiscal”, un delito relacionado con el contrabando y evasión de impuestos en combustibles. Entre los nombres mencionados figuraban el gobernador Américo Villarreal Anaya, el secretario general de Gobierno Héctor Joel Villegas González, la senadora Olga Sosa Ruiz, el alcalde de Ciudad Victoria Eduardo Gattás Báez, el alcalde de Ciudad Madero Erasmo González Robledo, la presidenta municipal de Nuevo Laredo Carmen Lilia Canturosas Villarreal y hasta el secretario de Educación federal, Mario Delgado Carrillo.

La difusión del material provocó una inmediata sacudida política.

Ese mismo día, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) tomó distancia del diputado, al señalar que Mario López Hernández era un candidato “prestado” por Morena, marcando una postura clara frente a la controversia.

Desde el Gobierno estatal, la respuesta no tardó. El secretario general de Gobierno, Héctor Joel Villegas González, minimizó los señalamientos y exigió que cualquier acusación fuera presentada formalmente ante las autoridades correspondientes.

“Aquí todo es transparencia, y el que tenga algo que decir, que lo diga ante las autoridades correspondientes; hacerlo formalmente donde debe ser, no ante los medios”, declaró el funcionario, descartando entrar en una confrontación mediática.

Gattás responde con dureza: “No se duerme boca arriba porque se envenena”.

La tensión escaló el 6 de mayo cuando el alcalde de Victoria, Eduardo Gattás Báez, lanzó una dura respuesta contra “La Borrega”, desestimando completamente las acusaciones y cuestionando la credibilidad del legislador.

“Son muy lamentables las declaraciones del diputado federal; el león cree que todos son de su misma condición”, expresó.

Pero el edil fue más allá y recurrió a frases populares para desacreditar al diputado.

Todo Tamaulipas conoce quién es. “La Borrega’ tiene la boca muy grande; no se duerme boca arriba porque se envenena con su propio veneno”, afirmó.

Incluso cerró su posicionamiento con un refrán que dejó clara la distancia política entre ambos:

“Ya sabemos que lo que natura no da, Salamanca no presta”.

Ese mismo 6 de mayo, al concluir su comparecencia ante el Congreso local como parte de la glosa del IV Informe de Gobierno de Américo Villarreal Anaya, Héctor Joel Villegas González volvió a ser cuestionado sobre su relación con el empresario Sergio Carmona, identificado públicamente como el “rey del huachicol” y asesinado en 2021.

El funcionario reconoció una amistad personal de años con Carmona, aunque negó cualquier vínculo político o de otra índole relacionado con actividades ilícitas.

La declaración añadió un nuevo ingrediente a un escenario ya marcado por la especulación y la confrontación pública.

Sheinbaum entra al debate y exhiben irregularidades millonarias

El 7 de mayo, la controversia llegó hasta Palacio Nacional.

Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum pidió al diputado federal presentar denuncias formales ante el Ministerio Público si cuenta con pruebas que respalden sus acusaciones.

El llamado presidencial elevó el tono institucional del caso y colocó presión sobre Mario López Hernández para sustentar públicamente sus dichos.

Ese mismo día, el Congreso de Tamaulipas reveló observaciones e inconsistencias en la cuenta pública 2023 del legislador, acumulando presuntas irregularidades por más de $375 millones de pesos entre observaciones financieras y posibles responsabilidades resarcitorias, en un movimiento que fue interpretado por diversos actores como una contraofensiva política.

Cuando el conflicto parecía escalar aún más, llegó el inesperado viraje.

El propio Mario López Hernández emitió un comunicado el 7 de mayo en el que negó la autenticidad del audio, asegurando que se trataba de un montaje fabricado como parte de una “guerra sucia”.

Además, reiteró su respeto hacia el gobernador Américo Villarreal y hacia Morena, deslindándose del contenido que había provocado días de confrontación política.

El desmentido dejó más preguntas que respuestas: si el audio era falso, ¿quién lo difundió?, ¿con qué intención?, y sobre todo, ¿quién capitaliza políticamente el escándalo?

¿Quién gana y quién pierde?

La controversia ha dejado una evidente crisis de credibilidad en un momento particularmente sensible para la política tamaulipeca, justo en la antesala de nuevas disputas electorales.

Por un lado, los funcionarios señalados han enfrentado desgaste mediático debido a la viralización del audio y las sospechas generadas. Por otro lado, la figura de “La Borrega” salió golpeada luego de negar el material y quedar bajo presión tras la exhibición de observaciones millonarias en sus cuentas públicas.

En el fondo, el episodio parece exhibir algo más profundo: una disputa interna por el poder político dentro de Morena y sus grupos regionales.

Mientras el Gobierno estatal ha mantenido una postura institucional y cautelosa, sectores opositores o corrientes internas disidentes parecen aprovechar el ruido mediático para sembrar dudas, fragmentar alianzas y posicionarse en la batalla por el control político del Estado.

Lo que inició como una acusación de “huachicol fiscal” terminó convirtiéndose en un episodio de guerra política, donde el verdadero objetivo podría no ser la justicia, sino el reacomodo de fuerzas rumbo a las próximas elecciones en Tamaulipas.

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