Crece la incertidumbre en el campo de Tamaulipas por pago a EUA
El propio productor compartió que, de las 150 hectáreas que posee, en el último ciclo agrícola solo pudo trabajar 80 debido a la falta de agua
- Por: Víctor Hugo Guerra
- 11 Febrero 2026, 16:16
La duda que hoy domina entre los productores del norte de Tamaulipas es clara: de dónde saldrá el agua con la que México pretende cubrir el adeudo con Estados Unidos. Aseguran que, a la fecha, no existe una explicación precisa para el sector.
Conforme se aproxima el momento de cumplir con el compromiso internacional, los agricultores señalan que no han sido tomados en cuenta y que el sentir general es que el estado no dispone del volumen necesario para realizar ese pago sin afectar gravemente la actividad productiva.
Óscar Silva Ríos, productor de la región, advirtió que el rezago que mantiene México con su vecino del norte es considerable y que los volúmenes involucrados no pueden cubrirse en un solo año, a menos que ocurra un fenómeno extraordinario.
“Nosotros traemos un rezago con Estados Unidos de un millón 200 mil metros cúbicos. Si es para pagar ese rezago, esos 431 que se comprometió México, más los que estamos obligados por el transcurso del tiempo, ya serían 800, y esos no los da la cuenca en un solo año, salvo que viniera un ciclón”, expresó.
Sequía y políticas adversas agravan el panorama agrícola
Los campesinos explicaron que esta situación se suma a una cadena de factores que han complicado la actividad agrícola en los últimos años, entre ellos condiciones climáticas adversas y políticas públicas que, consideran, no han favorecido al campo.
A esto se añade el problema de los precios de los granos, que, aseguran, no son competitivos frente a los que reciben productores en Estados Unidos, lo que mantiene al sector en una situación económica cada vez más frágil.
Silva Ríos explicó que Tamaulipas, por su ubicación geográfica, no tiene capacidad real para aportar grandes volúmenes de agua a las presas internacionales, ya que las principales fuentes que alimentan esos embalses se encuentran en otras entidades.
“Nuestra cuenca no tiene ríos que aporten agua a las presas internacionales. Las cinco fuentes principales están en Chihuahua y otras más abajo, pero la cuenca sigue seca”, afirmó.
El desinterés de las nuevas generaciones por el campo
Los productores señalaron que este escenario está provocando un efecto adicional: los jóvenes ya no muestran interés en continuar con la actividad agrícola.
De acuerdo con Silva Ríos, las nuevas generaciones observan las dificultades que enfrentan sus padres y prefieren buscar alternativas económicas distintas, principalmente relacionadas con la tecnología.
“Los muchachos ven que por internet pueden ganar más que trabajando en el campo. Si el papá no tiene arriba de mil hectáreas, ni voltean a verlo; dicen que lo ven batallando todos los días”, comentó.
Menos tierra cultivada y mayor dependencia del exterior
El propio productor compartió que, de las 150 hectáreas que posee, en el último ciclo agrícola solo pudo trabajar 80 debido a la falta de agua.
Incluso, señaló que ante la incertidumbre que genera el nuevo compromiso de pago, ha considerado reducir su actividad a solo cuatro hectáreas, suficientes para producir lo indispensable para su familia.
Advirtió que, desde su perspectiva, estas condiciones están provocando que México dependa cada vez más de la importación de alimentos.
“México está importando más del 60 por ciento del maíz que consume y alrededor del 80 por ciento del frijol. Ahorita está barato afuera, pero va a llegar el momento en que no lo esté”, concluyó.
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