De víctima a defensora: Lety Guerrero impulsa apoyo a mujeres
Con el paso de los años, la ahora activista transformó su historia personal en una herramienta para ayudar a otras mujeres
- Por: Víctor Hugo Guerra
- 08 Marzo 2026, 11:16
Leticia Guerrero, conocida cariñosamente como Lety Guerrero en la ciudad de Reynosa, es una mujer que, como el ave fénix, ha logrado renacer de una de las experiencias más difíciles de su vida.
En octubre de 2001 fue víctima de un violento asalto en el que casi pierde la vida y sufrió abuso sexual, un hecho que marcó profundamente su historia personal.
Tras lo ocurrido, comenzó un largo proceso para intentar obtener justicia. La activista recordó que, además del impacto emocional de lo vivido, enfrentó el difícil camino de denunciar y revivir constantemente los hechos ante las autoridades.
“Viví violencia en un asalto, casi pierdo la vida, fui víctima de abuso sexual, y empieza el peregrinar de hacer una denuncia, primero asimilar lo que viviste y luego empezar el proceso de denunciar”, relató Leticia Guerrero.

Sin embargo, la falta de respuesta por parte de las autoridades fue uno de los obstáculos más dolorosos. A pesar de contar con evidencias, su caso no avanzó como esperaba.
Durante ese tiempo también descubrió que muchas otras mujeres enfrentaban situaciones similares sin recibir el apoyo necesario.
“Una vecina fue víctima de violencia sexual y cuando fuimos a la dependencia, yo la acompañé al DIF en ese momento, y la culparon a ella de lo que había pasado, que si era su amante y que por eso ella estaba diciendo eso para que su esposo no se enterara”, recordó.
Fue entonces cuando surgió en su mente y en su corazón la idea de crear una organización que pudiera acompañar y orientar a mujeres que atraviesan por situaciones de violencia. Así nació la asociación civil Libélulas de Esperanza, dedicada a brindar apoyo y asesoría a víctimas.
Libélulas de Esperanza simboliza proceso de mujer violentada
La activista explicó que el nombre de la organización simboliza el proceso que muchas mujeres viven al intentar salir de un entorno de violencia.
“Cuando una mujer es víctima de violencia estamos en lo más profundo, en una oscuridad total. No podemos salir a ningún lado, todo nos da miedo, estamos atrapadas y no encontramos salida. Las libélulas crecen así, en la oscuridad, en lodo, en fango; ahí crecen. Cuando empiezan a madurar y a hacerse fuertes, salen a la superficie y después pasan un proceso para extender sus alas. Cuando salen ya no vuelven a regresar al fango”, explicó.
Con el paso de los años, Lety Guerrero transformó su historia personal en una herramienta para ayudar a otras mujeres.
A través de su labor ha acompañado a numerosas víctimas y ha promovido herramientas de prevención como el llamado “violentómetro”, un sistema que permite identificar las distintas etapas de la violencia antes de que escale a situaciones más graves.
“Hay algunas que se brincan hasta acá, ni siquiera pasan esto; cuando ya están aquí ni siquiera alcanzan a ver cuándo ya están en esto. Llega hasta este punto cuando no haces caso a este tipo de alertas”, advirtió.

Actualmente, el trabajo de Libélulas de Esperanza continúa brindando orientación, acompañamiento y apoyo a mujeres que buscan romper el ciclo de la violencia, con el objetivo de que cada vez más víctimas encuentren una salida y recuperen su vida.
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