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Puentes peatonales: inversión millonaria que nadie quiere usar
Para los adultos mayores, subir más de 30 escalones resulta una odisea, mientras que los jóvenes, aprovechando su agilidad, prefieren cruzar a nivel de calle
Por Humberto Zúñiga López | 07 Noviembre 2026
Aunque fueron construidos para salvar vidas, los puentes peatonales elevados que se ubican sobre la carretera Victoria-Monterrey y otras vías de comunicación en la zona centro de Tamaulipas lucen vacíos y son subutilizados.
Su objetivo es claro y cumple perfectamente la especificación para la que fueron creados: brindar un cruce seguro al peatón por encima del flujo vehicular.
Están construidos con materiales resistentes y duraderos como concreto armado, acero y fierro estructural, con rampas y escalinatas que garantizan una larga vida útil. Sin embargo, lamentablemente, esta inversión es poco aprovechada por los usuarios.
Esta infraestructura, que hoy representa una inversión promedio que va desde los 1.5 millones de pesos en su versión más austera de concreto hasta los 4 y 5 millones de pesos en estructuras de fierro y acero, y que puede llegar a superar los 7 a 10 millones e incluso los 15 millones de pesos cuando incluye rampas largas, iluminación y cimentación profunda, está quedando en el abandono por falta de cultura vial.
El problema radica en que el acceso es difícil y cansado.
Para las personas adultas mayores, subir más de 30 escalones resulta una odisea, mientras que los jóvenes, aprovechando su agilidad, prefieren cruzar a nivel de carretera exponiendo su vida.
Un ejemplo claro es el puente que se ubica frente a la Escuela Normal Rural de Tamaulipas “Mtro. Lauro Aguirre”, en el municipio de Güémez.
A pesar de que por ahí transitan cientos de estudiantes todos los días, pocas veces cruzan el puente.

Prefieren atravesar caminando la carretera, aprovechando que el lugar es muy plano y se puede apreciar por ambos lados si viene algún vehículo, sin medir el riesgo que representa el exceso de velocidad con el que circulan tráileres y autobuses.
Otro caso es el que se encuentra en el poblado El Barretal, también en el municipio de Padilla.
Si bien es cierto que tiene un poquito más de uso que el de la Normal Rural, sigue siendo una infraestructura desaprovechada.
La gente prefiere esperar a que baje el tráfico y cruzar corriendo antes que subir la estructura.
Hacen falta más puentes peatonales en otros puntos de alto riesgo, sobre todo frente a escuelas y comunidades rurales; aunque cabe decirlo, el intenso tráfico que se registra en esta zona no se compara con el que se registra en la zona conurbada de Monterrey y sus alrededores, donde es materialmente imposible cruzar de manera directa por la intensidad de automóviles que se registra por ahí.
Mientras tanto, las estructuras siguen ahí, firmes, de concreto y fierro, esperando a que el peatón haga conciencia de que subir unos cuantos escalones puede significar la diferencia entre la vida y la muerte.