Inicio / Estilo de Vida / Dataland fusiona arte e IA en experiencia inmersiva
Dataland fusiona arte e IA en experiencia inmersiva
El primer museo de IA sumerge a los visitantes en una selva amazónica interactiva que adapta imágenes, sonidos y aromas según sus emociones
Por Sergio García | 30 Junio 2026
El ser humano ha creado y vivido el arte a lo largo de su historia, pero ¿puede el arte sentirnos de vuelta? La exposición Machine Dreams: Rainforest, una instalación inmersiva desarrollada con inteligencia artificial (IA), intenta acercarse a esa respuesta.
En un complejo arquitectónico en el centro de Los Ángeles diseñado por Frank Gehry está Dataland, el primer museo de IA, concebido por Refik Anadol Studio, que lleva a sus asistentes a un viaje sensorial a la selva amazónica mediante una tecnología que parece sacada de una película de ciencia ficción.
El ritual de bienvenida comienza en una sala donde unas pantallas explican los sistemas que están a punto de envolver al visitante.

Al escanear el boleto de entrada, una caja negra se abre para revelar dos dispositivos: un difusor portátil de aromas y un brazalete biosensor de grado médico que registrará las reacciones del cuerpo en tiempo real.
Una vez equipado, el público desciende por unas escaleras que lo conducen a una selva fantástica inmersiva cuyas imágenes evolucionan constantemente hacia formas orgánicas inspiradas en la selva amazónica, mientras la música y los sonidos completan la experiencia.

Los asistentes pueden interactuar con ese entorno y los datos que recopila el brazalete son interpretados por el museo como indicadores emocionales para modificar en tiempo real el desarrollo de la experiencia.
“La gente se pregunta: ¿está usando mis emociones? Sí, las usa. ¿Estoy oliendo moléculas de aromas personalizadas? Sí, estás oliendo en tiempo real los sueños de una máquina”, explicó el artista.
Admirador confeso de Blade Runner, Anadol lleva una década entrenando sus propios modelos de IA.

Tras su experiencia con los primeros grandes modelos de lenguaje que, según explica, no representaban bien la naturaleza, decidió crear el Large Nature Model, entrenado con 500 millones de imágenes obtenidas de forma ética, y que es el motor detrás de todo lo que el visitante ve, huele y siente en Dataland.
Las cinco galerías del museo suman 1,500 millones de píxeles distribuidos en paredes, techos y suelos que desaparecen para convertirse en selva amazónica a lo largo de aproximadamente 2,300 metros cuadrados.