El Horizonte - La verdad como es
Estilo de Vida

Inicio / Estilo de Vida / ¿De qué color es la leche materna? UANL explica sus cambios

¿De qué color es la leche materna? UANL explica sus cambios

Especialistas del Hospital Universitario detallan qué tonalidades son normales y cuáles pueden ser una señal de alerta para la madre y el bebé

Por Sergio García | 05 Agosto 2026

En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la Facultad de Medicina y el Hospital Universitario de la UANL iniciaron el lunes actividades para informar y concientizar a la población sobre la importancia de esta alimentación natural en los bebés.

Por ejemplo, ¿te has preguntado de qué color es la leche materna?

Según Mercedes Tijerina Guajardo, coordinadora del Banco de Leche Humana del Hospital Universitario de la UANL, es importante poner atención a la tonalidad, pues es clave al amamantar y al cuidar la salud del bebé.

0E9A0375.JPG

La leche materna puede presentar distintas tonalidades de manera natural como respuesta a factores como la etapa de la lactancia, la alimentación y la composición del propio alimento.

Los tonos considerados saludables van del amarillo al blanco e incluso presentan matices azulados, los cuales varían conforme transcurren los primeros días de vida del bebé.

“Primero está el calostro, una leche que contiene un montón de proteínas e inmunoglobulinas para el bebé que la convierten en un superalimento, y después, cuando se cambia a leche madura, presentará un color blanco. Esta leche es adecuada y cubre todas las necesidades del bebé“.

“Y si durante el proceso de congelación de la leche se observan tonos entre celeste o azul, también es completamente normal, ya que esto se debe a la saponificación de las grasas”, dijo.

0E9A0308.JPG

Es normal que, al descongelarse, la leche materna se separe en fases: la acuosa, proteica y lipídica; por lo tanto, la experta recomendó agitarla suavemente mientras se entibia para reintegrar sus componentes.

Además, aconsejó que al calentarse se utilicen temperaturas alrededor de los 40 grados y no sobrepasar temperaturas superiores a los 70 grados, ya que el exceso de calor puede disminuir las propiedades y beneficios de la leche.

Tijerina Guajardo reveló que, cuando el bebé presenta alguna enfermedad, su saliva avisa al cuerpo de la madre sobre la presencia de virus o bacterias.

Tras presentarse este escenario, la leche materna puede cambiar de color y volverse más amarilla o espesa por el aumento natural de anticuerpos para combatir la infección del bebé.

“Estos tonos son importantes porque se pueden ir matizando de acuerdo a la salud del niño, de la situación de salud de la madre y del momento de crecimiento del bebé”, observó.

Hay colores en la leche materna que no deben pasarse por alto. La especialista advirtió que, si durante la lactancia o la extracción de leche materna esta presenta una coloración verde, roja, rosa o café, es necesario acudir de inmediato con un profesional de la salud para proteger el bienestar del bebé y la mamá.

Comentarios