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Estos son los síntomas y las soluciones del bruxismo
Esta afección consiste en rechinar, apretar o crujir los dientes de manera inconsciente, lo que puede dañarlos severamente
Por El Horizonte | 29 Junio 2026
¿Ha observado al mirarte en el espejo que algunas de tus piezas dentales están aplastadas o fracturadas? ¿Has notado un desgaste en el esmalte natural que recubre algunos de tus dientes? ¿Experimentas un aumento de tu sensibilidad dental o dolor dental después de cepillarte la dentadura, comer o beber?
Son algunos de los síntomas, en su mayoría localizados en la boca y la cabeza, de que puedes estar experimentando una afección bucodental denominada bruxismo.

Sentir los músculos mandibulares cansados o rígidos, tener dificultades para abrir o cerrar la boca por completo, sentir dolor en la mandíbula, el cuello, la cabeza, la cara o la zona cervical, o dolor o ruidos en el oído, así como sufrir alteraciones del sueño, son otras señales o signos de aviso de este trastorno.
El bruxismo es una afección que consiste en rechinar, apretar o crujir los dientes con fuerza, de manera inconsciente y sin propósitos funcionales, explican desde el centro de Odontología avanzada Dental Studio, DS, ubicado en Madrid.
Los especialistas explican que esta afección “puede producir un desgaste del esmalte dental, dolores en la mandíbula, los dientes y la cabeza, así como alteraciones en la articulación temporomandibular, que es la que permite hablar, masticar y bostezar”.

Aunque no se le considera una patología, sino un trastorno, sus síntomas específicos pueden acabar provocando dolencias de la articulación temporomandibular (ATM) y alterar actividades de la vida diaria del paciente, que puede llegar a verse inmerso en una situación incapacitante, explica el doctor Julio Martín, médico estomatólogo y director médico de DS. (Con información de Agencias)
Sabías que…
El bruxismo se clasifica en nocturno, cuando ocurre durante la noche, en las horas de sueño y generalmente el paciente no es consciente del problema, o diurno, cuando sucede durante el día, en las horas en que se está despierto, generalmente de una manera inconsciente, pero asociada a periodos de estrés laboral o personal.
El bruxismo también puede clasificarse en céntrico y excéntrico, dependiendo del lugar de la dentadura donde se produce el apretamiento o rechinamiento.

Las opciones de tratamiento
Férula de descarga o placa de relajación: Se coloca habitualmente en los dientes superiores y actúa como una barrera para evitar el contacto directo entre los dientes superiores e inferiores, reduciendo la tensión en los músculos de la mandíbula, y también ayudando a proteger las piezas dentales del desgaste debido al bruxismo.
Electromiografía y dispositivos ‘TENS’: Estas técnicas incluyen el uso de electrodos que se adhieren a la piel de las mejillas y permiten medir la actividad muscular de la mandíbula durante el bruxismo. En este tratamiento también se utiliza un dispositivo de electroestimulación para relajar la musculatura de la mandíbula.
Ortodoncia correctora: A veces el bruxismo puede estar provocado por la desalineación de las piezas dentales de la persona, y, por lo tanto, en esos casos particulares, el desgaste de los dientes puede evitarse por medio de una ortodoncia adecuada.