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Hackers “echan a perder” toneladas de comida en supermercados
Un portavoz afirmó que todos los alimentos afectados habían sido desechados para eliminar cualquier riesgo para la salud
Por Diego Olivos | 12 Octubre 2026
Un ciberataque contra los sistemas de refrigeración de cientos de supermercados en Francia provocó que los refrigeradores y congeladores elevaran su temperatura hasta los 50 grados centígrados, lo que obligó a desechar grandes cantidades de alimentos y generó pérdidas económicas millonarias.
La intrusión ocurrió durante la noche del domingo 11 y la madrugada del lunes 12 de octubre, cuando los responsables manipularon de manera remota los controles de refrigeración de distintas cadenas comerciales. El incidente también estuvo relacionado con reportes de incendios en algunos establecimientos, de acuerdo con información de agencias internacionales.
Entre las empresas afectadas se encuentran Intermarché, Netto, Coopérative U y E. Leclerc. También se reportaron afectaciones en establecimientos de Monoprix y Carrefour, aunque el alcance varía entre las distintas cadenas.
La Fiscalía de París confirmó que se trata de un ataque informático a gran escala y anunció una investigación para identificar a las víctimas, esclarecer las causas de los daños y determinar si existe una conexión entre los incidentes registrados.
Ciberataque afecta a cientos de supermercados
Las primeras estimaciones dieron cuenta de afectaciones en cientos de establecimientos. entre 150 y 200 tiendas de Intermarché fueron blanco del ataque, junto con cerca de 100 sucursales de Coopérative U.
Les Mousquetaires, propietaria de la cadena minorista Intermarché, señaló que los frigoríficos de unas 150 de sus tiendas se calentaron hasta alcanzar los 50°C durante seis horas a lo largo de la noche.
Un portavoz afirmó que todos los alimentos afectados habían sido desechados para eliminar cualquier riesgo para la salud.
La alteración de los sistemas de refrigeración representa un riesgo para la seguridad alimentaria, debido a que el aumento de temperatura puede romper la cadena de frío y volver impropios para el consumo productos como carne, pescado, lácteos y alimentos preparados.
Además de las pérdidas por mercancía dañada, las cadenas comerciales enfrentan gastos relacionados con la revisión de sus equipos, la recuperación de los sistemas y las medidas necesarias para evitar nuevas intrusiones.
El director general de la cooperativa U, Dominique Schelcher, afirmó que su grupo de supermercados también había sido objeto de ataques.
"Atacar equipos esenciales para la conservación de productos frescos y para el abastecimiento alimentario de la población francesa es un hecho de extrema gravedad y sin precedente", escribió en X.
Christel Delberghe, directora general de la asociación europea de minoristas Eurocommerce, afirmó: Este incidente pone de relieve la importancia de la resiliencia en toda la cadena de suministro”.
Autoridades investigan el origen
El Gobierno francés ordenó investigar el incidente a través de la Agencia Nacional de Seguridad de los Sistemas de Información (ANSSI), mientras que la Fiscalía de París abrió una indagatoria sobre los daños reportados.
El primer ministro Sébastien Lecornu ha ordenado a la Agencia Nacional de Ciberseguridad de Francia (ANSSI) que investigue el asunto, según ha informado una fuente de su oficina.
Francia estaba coordinándose con sus homólogos europeos porque otros países también podrían verse afectados, según afirmó esta persona, quien añadió que las autoridades estaban evaluando si otras empresas francesas corrían peligro.
Las autoridades buscan establecer cómo los atacantes consiguieron acceder a los controles remotos de los equipos de refrigeración y si aprovecharon vulnerabilidades en los sistemas utilizados por los supermercados.
Hasta el momento, no se ha confirmado públicamente la identidad de los responsables ni se ha establecido de manera definitiva el motivo del ataque.
El caso también encendió las alertas sobre la seguridad de los sistemas industriales conectados a internet, debido a que una intrusión digital puede provocar consecuencias físicas y económicas sin necesidad de acceder directamente a las instalaciones.
La investigación deberá determinar si el ataque se limitó a las cadenas afectadas en Francia o si existen riesgos similares para otros comercios europeos que utilizan tecnologías de refrigeración y control remoto.
Félix Aime, analista sénior de inteligencia sobre amenazas cibernéticas de Sekoia Threat Detection and Research, señaló que España, Portugal, Polonia, Alemania y Bélgica también se podrían ver afectados.