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Alertan riesgo por sembrar papaya cerca de huertos de cítricos
Productor explica que cuando se planta papaya cerca de cultivos de cítricos, se genera un 'puente verde' muy atractivo para insectos y arácnidos.
Por Humberto Zúñiga López | 25 Agosto 2026
Humberto Manríquez Cedillo, productor del ejido Mariano Escobedo, con cerca de 40 años dedicado a la producción de planta y a la siembra de huertas de papaya, alertó sobre una situación preocupante que está afectando a este cultivo en la región: la siembra de papaya cerca de huertos de cítricos.
Explicó que cuando se planta papaya cerca de cultivos como limón, naranja o mandarina, se genera un "puente verde" muy atractivo para insectos y arácnidos, lo que acelera las infestaciones en ambos cultivos al compartir plagas como ácaros, mosca de la fruta, mosca blanca y pulgones.
Su experiencia al cultivar esta fruta, le dice que es precisamente la cercanía con los cítricos lo que contagia a las papayas.
Aunque Tamaulipas no figura en las entidades con mayor producción de papaya, este producto es muy rentable porque en los últimos años ha llegado a alcanzar los 65 mil pesos por tonelada, siendo un promedio anual en 25 mil pesos.
“No es en la planta sino en la fruta donde se presenta la plaga, poniéndose un poco blancuzca y comienza a podrirse”, comenta Don Humberto.

Los cítricos son hospederos masivos de ácaros como la araña roja y el ácaro blanco, que cuando las poblaciones crecen o el clima se vuelve seco y cálido, migran rápidamente hacia la papaya, localizándose en el envés de las hojas y en el cogollo.
Al succionar la savia provocan que las hojas se tornen amarillentas, se deformen, se sequen y caigan, debilitando la planta y exponiendo los frutos a quemaduras por el sol.
Otro grave problema es la mosca de la fruta. Aunque la papaya tiene su propia mosca especialista, las moscas generalistas que se reproducen en abundancia en los cítricos maduros, que también atacan a la papaya.
Las hembras pican la fruta cuando empieza a madurar para depositar sus huevos y las larvas devoran la pulpa por dentro, acelerando una maduración precoz, pudrición interna y caída del fruto.
Don Humberto Manríquez dijo que lo anterior ha impactado negativamente en el interés de los productores por crear nuevas huertas en la región.

El mayor peligro son los pulgones o áfidos que adoran los brotes tiernos de los cítricos y que al volar hacia la papaya actúan como vectores principales del Virus de la Mancha Anular del Papayo (PRSV), un virus devastador que deforma las hojas, reduce drásticamente la producción y genera anillos aceitosos en la piel de la fruta, arruinando su valor comercial.
A esto se suma la mosca blanca, común en ambos cultivos, que chupa la savia y secreta melaza, sobre la cual se desarrolla el hongo de la fumagina que cubre las hojas con un polvo negro que impide la fotosíntesis y mancha los frutos.
Ante esta situación, el productor con cuatro décadas de experiencia recomendó a quienes ya tienen ambos cultivos juntos implementar monitoreo continuo semanal del envés de las hojas, control biológico con liberación de ácaros depredadores y el manejo de frutos caídos, recogiendo y destruyendo todos los cítricos y papayas que caen al suelo para no crear criaderos de mosca de la fruta.
