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El diagnóstico que casi acaba con el sueño de Messi
A los 11 años fue diagnosticado con déficit de hormona del crecimiento, pero el Barcelona financió su tratamiento y cambió el rumbo de su carrera
Por Gerardo Vázquez | 08 Julio 2026
A los 11 años de edad, Lionel Messi recibió un diagnóstico que parecía poner fin a su sueño de convertirse en futbolista profesional: padecía un déficit de la hormona del crecimiento (GH), una condición que impedía su desarrollo físico y cuyo tratamiento era demasiado costoso para su familia.
Nacido el 24 de junio de 1987 en Rosario, Argentina, Messi creció en una familia humilde y apasionada por el futbol. Desde los cuatro años de edad comenzó a jugar en el club de barrio Abanderado Grandoli y, poco tiempo después, ingresó a las fuerzas básicas de Newell’s Old Boys, donde su talento llamó la atención desde muy pequeño.
Su principal impulsora fue su abuela Celia, quien siempre creyó en él y lo acompañó en sus primeros pasos dentro del futbol. Sin embargo, cuando apenas tenía 11 años de edad, los médicos detectaron que su organismo no producía suficiente hormona del crecimiento, un trastorno endocrino poco frecuente que afecta aproximadamente a uno de cada 20,000 niños.
La hormona del crecimiento (GH) es una proteína producida por la hipófisis o glándula pituitaria. Su función es estimular el desarrollo físico durante la infancia y la adolescencia, además de participar en el metabolismo de proteínas, grasas y carbohidratos. Cuando existe un déficit de esta hormona, el crecimiento puede verse seriamente afectado si no se recibe tratamiento oportuno.
En el caso de Messi, el tratamiento consistía en inyecciones diarias de hormona del crecimiento y tenía un costo aproximado de $1,300 dólares mensuales, una cantidad inalcanzable para su familia.
Aunque Newell’s Old Boys y la empresa donde trabajaba su padre colaboraban con parte de los gastos, el dinero nunca era suficiente.
Cuando el panorama parecía complicarse, River Plate apareció como una posible solución. Messi realizó una prueba, convenció a los entrenadores y recibió la promesa de que el club asumiría el costo del tratamiento. Sin embargo, existía un obstáculo: Newell’s debía otorgar el pase del jugador, algo que finalmente no ocurrió.
Poco después surgió una oportunidad inesperada. El FC Barcelona observó el talento del joven argentino y decidió apostar por él.
El club catalán no solamente le abrió las puertas de La Masía, sino que también aceptó cubrir íntegramente el tratamiento hormonal que necesitaba para continuar su desarrollo físico.
Con apenas 13 años, Messi se mudó a España junto con su padre para comenzar una nueva etapa de su vida.
Los primeros meses tampoco fueron sencillos. Una fractura lo mantuvo alejado de las canchas durante varios meses y, además, enfrentó problemas administrativos relacionados con su documentación migratoria, lo que retrasó su participación en competencias oficiales.
Pese a todo, nunca dejó de trabajar.
Con el paso de los años, Messi se convirtió en el máximo referente del FC Barcelona y en uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.
La recompensa llegó el 18 de diciembre de 2022, cuando Argentina derrotó a Francia en la final del Mundial de Qatar. Messi marcó dos goles, levantó la Copa del Mundo y fue elegido el mejor jugador del torneo, completando así una de las carreras más exitosas en la historia del futbol.