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Investigan al FC Barcelona por negociación con Julián Álvarez
La Real Federación Española de Futbol abrió un procedimiento disciplinario contra el Barcelona tras la denuncia presentada por el Atlético de Madrid
Por Emmanuel Escamilla | 30 Julio 2026
La Real Federación Española de Futbol (RFEF) abrió un procedimiento disciplinario extraordinario contra el Barcelona tras la denuncia presentada por el Atlético de Madrid por los presuntos contactos mantenidos con Julián Álvarez, delantero argentino que tiene contrato vigente con el conjunto rojiblanco hasta junio de 2030.
La decisión fue comunicada este jueves por el Comité de Disciplina de la RFEF, que además designó a un instructor encargado de analizar el caso y determinar si existió alguna infracción a la normativa deportiva relacionada con la situación contractual del atacante argentino.
Fuentes del Barcelona confirmaron que ya recibieron la notificación y que esperan conocer los plazos establecidos para presentar sus alegaciones dentro del proceso.
El conflicto comenzó formalmente el pasado 30 de junio, cuando el Atlético de Madrid denunció ante la RFEF y la FIFA los supuestos acercamientos del Barcelona hacia Julián Álvarez.
La institución colchonera sostiene que el club catalán habría negociado con un futbolista que aún se encuentra dentro del denominado "periodo protegido" de su contrato, una figura contemplada por la FIFA para resguardar la estabilidad contractual de los jugadores.
Julián Álvarez, de 26 años, firmó con el Atlético hace dos temporadas procedente del Manchester City. Debido a su edad al momento de la firma, la protección contractual abarca tres temporadas completas, por lo que el futbolista aún se encuentra dentro de ese plazo.
Además, el atacante cuenta con una cláusula de rescisión fijada en 500 millones de euros.
El interés del Barcelona por el campeón del mundo argentino se hizo público durante los últimos meses.
A finales de mayo, el club azulgrana presentó una propuesta cercana a los 100 millones de euros, pagaderos en distintos plazos, para intentar fichar al delantero.
Sin embargo, el Atlético rechazó de inmediato cualquier posibilidad de negociación y reiteró que el jugador no estaba en venta.
La tensión aumentó cuando el consejero delegado del Atlético, Miguel Ángel Gil Marín, denunció públicamente lo que calificó como una "campaña de acoso y derribo" sobre uno de los futbolistas más importantes de la plantilla rojiblanca.
Según el directivo, existieron filtraciones interesadas, faltas de respeto y movimientos destinados a presionar una salida del atacante argentino.
Cabe destacar que el caso tomó mayor relevancia durante el Mundial 2026.
Tras un partido de la selección argentina frente a Austria, Julián Álvarez declaró que consideraba que "lo mejor para todos es una transferencia" y aseguró que deseaba cumplir un sueño profesional, aunque sin mencionar directamente al Barcelona.
Las palabras del delantero generaron una inmediata reacción en el Atlético.
Miguel Ángel Gil Marín lamentó públicamente esas declaraciones y reiteró que el club no tenía intención alguna de desprenderse del futbolista.
"Julián es el delantero centro perfecto para el Atlético de Madrid y queremos seguir contando con él", expresó entonces el dirigente.
Días después, Joan Laporta reconoció que el atacante es del agrado del entrenador Hansi Flick y confirmó que el Barcelona había realizado una oferta importante por sus servicios.
Posibles sanciones para el Barcelona
El procedimiento abierto por la RFEF busca determinar si los contactos realizados por el Barcelona vulneraron el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA.
La normativa contempla sanciones para los clubes que induzcan a un futbolista a romper un contrato vigente durante el periodo protegido.
En caso de acreditarse una infracción, el reglamento establece que el club responsable podría recibir una prohibición para inscribir nuevos jugadores durante dos mercados de fichajes consecutivos.