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FBI abre inédita cooperación con China y Rusia
Impulsada por Kash Patel, estrategia incluye intercambio de inteligencia y operaciones conjuntas contra el crimen organizado
Por Diego Olivos | 09 Agosto 2026
En un giro poco habitual en la relación entre Estados Unidos y dos de sus principales rivales geopolíticos, China y Rusia, el FBI estableció nuevos canales de cooperación policial con dichas naciones para combatir redes delictivas transnacionales, desde estafas cibernéticas y tráfico de fentanilo hasta explotación sexual infantil.
La estrategia, impulsada por el director del FBI, Kash Patel, contempla grupos de trabajo específicos, intercambio de información, visitas de agentes y funcionarios y, en algunos casos, operaciones coordinadas contra organizaciones criminales.
De acuerdo con una investigación de Reuters, Patel calificó a China y Rusia como "socios no tradicionales" y aseguró que la colaboración está cuidadosamente delimitada a investigaciones concretas. El funcionario sostuvo que las agencias estadounidenses mantienen controles de contrainteligencia para reducir los riesgos asociados con el contacto con funcionarios de países considerados adversarios de Washington.
Una operación conjunta dejó 300 detenidos
Uno de los resultados más importantes de esta nueva estrategia ocurrió en mayo, cuando el FBI, el Ministerio de Seguridad Pública de China y la Policía de Dubái participaron en la Operación Sand Dollar, dirigida contra un centro de estafas cibernéticas instalado en Dubái. Según el FBI, el operativo terminó con alrededor de 300 personas detenidas, el aseguramiento de 300 millones de dólares en activos vinculados con redes criminales y la liberación de miles de trabajadores que eran víctimas de trata y habían sido obligados a participar en actividades fraudulentas.
El caso representa uno de los ejemplos más significativos de la nueva disposición del FBI para trabajar con autoridades de países que tradicionalmente han sido considerados adversarios de Estados Unidos. La cooperación también ha permitido que, en al menos un caso, un sospechoso acusado de delitos violentos graves y localizado en China fuera repatriado a Estados Unidos, según medios estatales chinos citados por Reuters.
China y Rusia, ahora en la estrategia contra el crimen
El acercamiento con Beijing comenzó a tomar forma después de la visita del presidente Donald Trump a China en 2025 y se ha ampliado hasta incluir cuatro grupos de trabajo dedicados a combatir distintos tipos de delincuencia transnacional. En julio, Patel regresó de un viaje a Beijing, donde se reunió con funcionarios chinos para profundizar los mecanismos de cooperación policial. De acuerdo con Reuters, una visita similar a Rusia estaba siendo contemplada para octubre.
El FBI sostiene que la colaboración se concentra en amenazas que afectan directamente a ciudadanos estadounidenses, entre ellas los centros internacionales de estafas digitales, las redes de explotación infantil y el tráfico de drogas.
Cooperación bajo vigilancia
La apertura de estos canales no está exenta de críticas dentro de la propia comunidad de seguridad estadounidense.
Exagentes del FBI citados por Reuters expresaron preocupación por los riesgos de contrainteligencia que implica permitir a funcionarios chinos y rusos tener acceso a instalaciones, personal o determinados procesos de las agencias estadounidenses. Patel respondió que todos los funcionarios extranjeros que participan en estos intercambios son sometidos a procesos de revisión y que existen medidas de vigilancia y contrainteligencia para impedir que estos contactos sean aprovechados para obtener información sensible.
La cooperación con Rusia resulta particularmente sensible debido a las tensiones existentes entre Washington y Moscú y a los señalamientos de Estados Unidos contra operadores rusos involucrados en actividades cibernéticas y otras operaciones transnacionales.
Van contra depredadores infantiles
El FBI ha utilizado igualmente sus nuevos mecanismos internacionales para perseguir redes de explotación sexual infantil.
Reuters reportó que una de las investigaciones derivadas de esta estrategia permitió identificar y detener a 16 sospechosos, de acuerdo con un memorando del FBI. Este resultado forma parte de acciones distintas a la Operación Sand Dollar y no debe confundirse con los 300 arrestos realizados en Dubái. El propio FBI ha informado de una ofensiva más amplia contra este tipo de delitos. En un documento presentado ante el Senado, Patel señaló que durante 2025 la agencia identificó o localizó a más de 6 mil niños y arrestó a más de 2 mil depredadores sexuales y traficantes.
La nueva política representa así un cambio relevante en la estrategia internacional del FBI: Washington mantiene sus alianzas tradicionales con países occidentales, pero al mismo tiempo busca establecer acuerdos puntuales con gobiernos que considera adversarios cuando la cooperación puede ayudar a desmantelar organizaciones criminales que operan más allá de las fronteras.
La apuesta de Patel es que, frente a delitos que utilizan redes digitales, criptomonedas, centros de estafa y estructuras de trata repartidas entre varios países, la cooperación policial puede ser útil incluso cuando persisten profundas diferencias políticas y de seguridad entre los gobiernos involucrados.