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Japón prueba con éxito su primer cohete reutilizable experimental
Japón busca incorporar esta tecnología en el desarrollo de un futuro sucesor del cohete H3, actualmente el principal lanzador del país
Por Sergio Villarreal | 10 Julio 2026
Japón dio un paso relevante en el desarrollo de tecnología espacial reutilizable luego de que el cohete experimental RV-X completara con éxito su primer vuelo de prueba, al despegar, desplazarse de manera controlada y aterrizar nuevamente en posición vertical.
El ensayo fue realizado en el Centro de Pruebas de Cohetes de Noshiro, en la prefectura de Akita, como parte de la estrategia de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón para reducir los costos de lanzamiento y avanzar hacia una nueva generación de vehículos capaces de ser utilizados en múltiples misiones.
RV-X completó un vuelo corto pero clave para el programa
Durante la prueba, el vehículo se elevó aproximadamente 11 metros, permaneció suspendido durante algunos segundos y avanzó cerca de 16 metros en sentido horizontal sin perder su posición vertical.
Posteriormente, el cohete inició el descenso y aterrizó de forma segura sobre sus cuatro soportes, completando en menos de un minuto una maniobra que permitió comprobar el funcionamiento de los sistemas de navegación, control y guiado autónomo.
Aunque la altura alcanzada fue reducida, el objetivo no era llegar al espacio, sino demostrar que el vehículo podía ejecutar de manera estable el ciclo completo de despegue, maniobra y aterrizaje.
Japón busca reducir el costo de sus futuros lanzamientos
La reutilización de cohetes es considerada una de las principales herramientas para disminuir el precio de acceso al espacio, ya que evita fabricar una primera etapa completamente nueva para cada misión.
Japón busca incorporar esta tecnología en el desarrollo de un futuro sucesor del cohete H3, actualmente el principal lanzador del país, pero cuyo diseño todavía es desechable después de cada operación.
El H3 fue desarrollado para ser más económico que la anterior serie H-2A; sin embargo, las autoridades japonesas consideran necesario reducir aún más los costos para competir en un mercado dominado por empresas que ya recuperan y reutilizan sus propulsores.
El RV-X es resultado de la colaboración entre JAXA y Mitsubishi Heavy Industries. El demostrador mide 7.3 metros de altura y 1.8 metros de diámetro, dimensiones considerablemente menores que las de un cohete orbital.
El vehículo está equipado con un motor de combustible líquido diseñado para soportar múltiples encendidos, además de cuatro patas de aterrizaje con sistemas de absorción de impacto.
Antes del primer vuelo, el propulsor completó 165 pruebas de combustión, una cifra que permitió evaluar su resistencia y capacidad para operar repetidamente sin sufrir daños importantes.
Próximos ensayos buscarán alcanzar mayor altitud
Tras el resultado favorable, la agencia espacial japonesa prevé realizar vuelos más exigentes, con el objetivo de llevar el RV-X hasta una altura cercana a los 100 metros.
Las siguientes pruebas incorporarán recorridos de mayor duración, maniobras más complejas y descensos desde alturas superiores, lo que permitirá perfeccionar los sistemas necesarios para recuperar etapas de cohetes en futuras misiones.
La experiencia obtenida también servirá para el programa internacional CALLISTO, desarrollado por Japón en colaboración con las agencias espaciales de Francia y Alemania para probar tecnologías de reutilización aplicables a nuevos lanzadores.