Inicio / Deportes / Se tambalea Gianni Infantino; ya perfilan a sus relevos
Se tambalea Gianni Infantino; ya perfilan a sus relevos
La UEFA incluso pidió conservar documentos y comunicaciones relacionados con el proyecto, ante la posibilidad de emprender acciones legales
Por Yvette Serrano | 03 Agosto 2026
El control de Gianni Infantino sobre la FIFA comienza a mostrar grietas a menos de ocho meses de la elección en la que buscará prolongar su mandato al frente del organismo rector del futbol mundial.
El dirigente suizo pretende presentarse a la reelección el próximo 18 de marzo de 2027, durante el Congreso de la FIFA que se celebrará en Rabat, Marruecos. Sin embargo, federaciones que habían respaldado su candidatura comenzaron a retirar su apoyo en medio de cuestionamientos sobre su liderazgo, transparencia y forma de tomar decisiones.
La crisis estalló después de que Infantino desistiera de un controvertido proyecto para transferir a una nueva empresa parte de los derechos comerciales de las competencias de la FIFA, incluidos los relacionados con la Copa del Mundo.
El plan contemplaba vender a inversionistas privados una participación de 20% en esa entidad comercial, a cambio de hasta $US4,200 millones. La operación provocó el rechazo de federaciones, organismos continentales y sectores del futbol que advirtieron sobre el riesgo de entregar a capitales privados una porción de los principales negocios de la FIFA.
La UEFA incluso pidió conservar documentos y comunicaciones relacionados con el proyecto, ante la posibilidad de emprender acciones legales. La Concacaf también se distanció de la iniciativa.
Tras el fracaso de la propuesta, asociaciones como las de Gales, Suecia y Serbia retiraron las cartas mediante las cuales respaldaban la reelección de Infantino, mientras que Inglaterra analiza seguir el mismo camino.
El suizo, quien llegó a la presidencia de la FIFA en 2016, necesitará al menos 106 de los 211 votos disponibles para mantenerse en el cargo.
Aunque todavía conserva apoyos importantes, especialmente fuera de Europa, la pérdida de confianza abrió por primera vez la posibilidad de que enfrente a un rival de peso.
Los aspirantes tendrán hasta el 18 de noviembre para presentar formalmente su candidatura.
Acumula controversias
El intento de incorporar capital privado a los negocios de la FIFA es el episodio más reciente de una gestión marcada por decisiones cuestionadas.
Infantino impulsó sin éxito la realización de una Copa del Mundo cada dos años, iniciativa que provocó la oposición de la UEFA, clubes, ligas y futbolistas por la saturación del calendario.
También promovió la ampliación del Mundial masculino de 32 a 48 selecciones y respaldó inicialmente la posibilidad de organizar una edición extraordinaria con 64 equipos, propuesta que generó nuevas críticas por el crecimiento constante de las competencias.
A ello se suman los cuestionamientos por la adjudicación del Mundial de 2034 a Arabia Saudita, país señalado por organizaciones internacionales debido a su historial en materia de derechos humanos.
Su relación cercana con el presidente estadounidense Donald Trump también ha generado polémica. Infantino le entregó en diciembre de 2025 el primer Premio de la Paz de la FIFA, una distinción creada por el propio organismo, lo que alimentó acusaciones sobre la mezcla de intereses deportivos y políticos.
La cercanía cobró mayor relevancia después de que trascendiera que una firma fundada por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner —yerno de Trump—, estuvo relacionada con el fallido proyecto de inversión privada.
Comienza la carrera
Entre los posibles relevos aparece Victor Montagliani, presidente de la Concacaf y uno de los dirigentes con mayor experiencia política dentro del futbol internacional.
El canadiense llegó al organismo regional en 2016 con una promesa de reforma, después de los escándalos de corrupción que afectaron a la confederación. Además, desempeñó un papel central en la organización del Mundial de 2026 en México, Estados Unidos y Canadá.
Otro nombre es el jeque Salman bin Ebrahim Al Khalifa, presidente de la Confederación Asiática de Fútbol y vicepresidente sénior de la FIFA. El dirigente de Bahréin ya disputó la presidencia del organismo en 2016, cuando fue derrotado por Infantino.
Nasser Al-Khelaifi, presidente del Paris Saint-Germain y de la organización Clubes Europeos de Futbol, también aparece entre las figuras con capacidad económica y política para competir. No obstante, personas de su entorno aseguran que el catarí no está interesado en el puesto.
El secretario general de la FIFA, Mattias Grafström, sería una alternativa de continuidad. El sueco trabajó como jefe de gabinete de Infantino y se convirtió en uno de los funcionarios más influyentes del organismo, aunque precisamente su cercanía con el actual presidente podría perjudicarlo.
También se menciona al presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, uno de los críticos más fuertes de Infantino, y a Lise Klaveness, presidenta de la Federación Noruega de Futbol y promotora de reformas sobre derechos humanos, transparencia e igualdad.
Por ahora, ninguno ha confirmado formalmente una candidatura. Sin embargo, la ruptura entre Infantino y varias federaciones convirtió una reelección que parecía asegurada en una lucha abierta por el control de la organización más poderosa del futbol mundial.