Inicio / Finanzas / Acacio redefine la experiencia gastronómica en San Pedro
Acacio redefine la experiencia gastronómica en San Pedro
Acacio abre en San Pedro con una propuesta de alta cocina, mixología de autor y un concepto gastronómico que apuesta por la identidad, el lujo y la experiencia
Por José Luis Marroquín | 04 Agosto 2026
Hay nombres que nacen con vocación de convertirse en legado: Acacio es uno de ellos.
Ubicado en el corazón de Valle Oriente, llega para tomar su lugar entre los destinos gastronómicos más exclusivos.
No es simplemente un restaurante; es un escenario donde la alta cocina, mixología de autor, arquitectura, música y una atmósfera cuidadosamente orquestada se convierten en los protagonistas de un viaje sensorial.

Pero, ¿quién es Acacio? Es mucho más que un nombre; es una declaración de origen.
Detrás de él habita una historia familiar, un legado y una filosofía que encuentran en la gastronomía su forma más auténtica de expresión.
Bautizado en honor al fundador, Acacio Juárez Delgado, nace como un homenaje a las raíces, a la memoria y a la convicción de que los grandes proyectos comienzan con una historia digna de ser contada.
La técnica, el tiempo, la precisión y la confianza construyen el ADN de Acacio.
Una cocina viva donde nada permanece inmóvil, todo está en movimiento.
Cada elemento dialoga con el siguiente para construir una experiencia que fluye con naturalidad y convierte cada platillo en un descubrimiento a la raíz.
En una época donde abundan los conceptos efímeros, Acacio elige un camino distinto: construir identidad antes que tendencia.

Ubicado sobre la avenida Frida Kahlo, en Valle Oriente, la experiencia comienza desde el ingreso al restaurante. Su diseño arquitectónico privilegia los espacios abiertos y las líneas limpias, mientras que la iluminación, la música con DJ en vivo y la interacción generan una atmósfera totalmente diferente, simplemente única.
La propuesta culinaria también refleja esa filosofía. El menú combina ingredientes de distintas regiones de México, con sabores intensos, inolvidables, como el caldo elaborado con ingredientes huastecos, considerado un homenaje a las raíces del fundador; el filete de res, insignia de la casa; el empalme de camarón, las gyosas de atropellado, las brochetas marinadas con puré de aceitunas y alcaparras, ensalada Acacio, almeja Chocolata, además de una propuesta de mixología diseñada para complementar cada creación de la cocina.

El restaurante abrió oficialmente sus puertas el pasado 30 de julio, con una ceremonia de inauguración encabezada por el empresario Acacio Juárez Delgado, acompañado de su familia, socios e invitados especiales.
"He estado inmiscuido en temas de alimentos, en cocinas más que todo, pero un restaurante formal es el primero. Como siempre hemos andado en el medio era un tema que mis hijos, mi mujer y yo habíamos platicado. Se dio el momento, se encontró la gente adecuada e hicimos un grupo y no vamos a parar aquí, vienen más proyectos", expresó Acacio Juárez Delgado.
Sobre la propuesta gastronómica, el empresario aseguró que el objetivo es ofrecer una experiencia distinta para quienes visiten el lugar.
"El llamado a la gente es que vengan a probar y estoy seguro de que se van a enamorar. El lugar está muy bonito y lo que vamos a ofrecer tiene mucha calidad; está muy sabroso, todos los platillos", afirmó.
Por su parte, Roberto Almaguer, chef y directivo del grupo Acacio, explicó que el proyecto busca diferenciarse a partir de una identidad propia.
"No nos gusta compararnos con otros restaurantes porque a todos les tenemos mucho respeto. Acacio viene siendo algo propio y algo diferente por sí mismo", enfatizó.
Andy Benavides, madrina del evento inaugural, auguró un futuro exitoso para el proyecto.
"Creo que la gente aprecia mucho los lugares con calidad, alimentos de calidad y un equipo de calidad, así que les tiene que ir fabuloso", comentó la influencer.

Con una atmósfera cosmopolita, Acacio se perfila como el nuevo place to be de San Pedro.
Un destino concebido para quienes saben que el verdadero lujo no reside únicamente en lo que se sirve a la mesa, sino en todo lo que ocurre alrededor de ella, donde detrás de cada detalle hay autenticidad que encuentra su máxima expresión en un nombre que dejará huella: Acacio.