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Irán inicia el funeral de varios días del ayatolá Alí Jamenei
Algunos asistentes portaban pancartas y banderas, mientras que en distintos puntos de la capital iraní fueron colocadas imágenes del fallecido líder supremo
Por Sergio Villarreal | 03 Julio 2026
Irán inició este sábado el funeral de varios días del ayatolá Alí Jamenei, meses después de que el líder supremo muriera a los 86 años en un ataque aéreo ocurrido al comienzo de la guerra contra Estados Unidos e Israel.
Las ceremonias comenzaron en la Gran Mezquita de Mosalla, en Teherán, donde las autoridades exhibieron el féretro con el cuerpo de Jamenei dentro de una urna de vidrio, mientras miles de dolientes acudieron para despedir a quien encabezó durante décadas el poder político y religioso de la República Islámica.
La jornada estuvo marcada por escenas de luto, consignas políticas y una fuerte presencia de seguridad. Algunos asistentes portaban pancartas y banderas, mientras que en distintos puntos de la capital iraní fueron colocadas imágenes del fallecido líder supremo.
Teherán se convierte en el centro del duelo nacional
Desde las primeras horas, multitudes se concentraron en los alrededores de la Gran Mezquita de Mosalla, donde hombres vestidos de negro se golpeaban el pecho de manera rítmica, una práctica común en los funerales chiíes.
El escenario instalado para las exequias recordó al estrado desde el que Jamenei solía pronunciar discursos dentro de una husainía ubicada en su complejo del centro de Teherán. Ese sitio fue destruido durante el ataque aéreo en el que también murieron algunos de sus familiares el pasado 28 de febrero.
Entre los asistentes hubo muestras de dolor y lealtad hacia la figura de Jamenei. Una joven identificada como Hananeh Mousavi, de 27 años, acudió junto a su madre y expresó entre lágrimas que nunca imaginó presenciar una despedida de esa magnitud.
Un funeral con fuerte carga política
El gobierno iraní espera que millones de personas participen en los actos fúnebres, en escenas que podrían recordar el entierro del ayatolá Ruhollah Jomeini en 1989, uno de los momentos más simbólicos en la historia de la República Islámica.
Más allá del duelo religioso, el funeral también se convirtió en una demostración de unidad política en medio de un escenario regional marcado por la tensión. Durante la ceremonia se escucharon consignas contra Estados Unidos, un grito que forma parte del discurso político iraní desde la Revolución Islámica de 1979.
La fecha de inicio de las exequias coincidió con el 250 aniversario de la fundación de Estados Unidos, aunque las autoridades iraníes no reconocieron públicamente que se tratara de una elección deliberada.
En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que Irán se encontraba presionado para alcanzar un acuerdo y aseguró que Washington había concedido una pausa de una semana para permitir el desarrollo del funeral.
Las ceremonias continuarán en Irán e Irak
El cuerpo de Jamenei será trasladado durante los próximos días a distintas ciudades de Irán y del vecino Irak, como parte de un recorrido fúnebre con alto valor religioso para el islam chií.
Las autoridades han ordenado cierres de calles, restricciones al espacio aéreo y modificaciones en la vida cotidiana de Teherán debido al luto nacional y a las medidas de seguridad implementadas para las ceremonias.
Uno de los puntos de mayor atención será la posible aparición pública del nuevo líder supremo iraní, el ayatolá Moytabá Jamenei, hijo del fallecido dirigente, cuya presencia en el funeral de su padre aún no ha sido confirmada.
La incertidumbre ocurre en medio de advertencias del mando militar conjunto de Irán, que pidió a Israel y Estados Unidos evitar cualquier error de cálculo durante los próximos días, después de las amenazas israelíes contra el nuevo líder supremo.
Con el funeral de Alí Jamenei, Irán no solo despide a una de las figuras más influyentes de su historia reciente, sino que también enfrenta una prueba política clave en plena transición de liderazgo y bajo la presión de una guerra que sigue marcando el rumbo del país.