Tómate un café irlandés para calentar la garganta
Esta bebida es más que ideal para una sobremesa larga, una tarde fría o una conversación que no quiere terminar con personas especiales
- 14
-
Enero
2026
Hay bebidas que se toman con prisa y otras que exigen pausa. El café irlandés pertenece, sin duda, a la segunda categoría. Su mezcla reconfortante, el amargor profundo del café, la calidez del whisky y la dulzura sedosa de la crema, lo ha convertido en un clásico que se disfruta lentamente, ideal para calentar la garganta y también el ánimo.
Más que un trago con alcohol, el café irlandés es una experiencia sensorial y cultural que habla de hospitalidad, tradición y placer sin excesos.
El café irlandés nació en la década de 1940 en Irlanda, en un contexto donde el frío y la lluvia eran parte del paisaje cotidiano. Según la historia más difundida, fue creado por Joe Sheridan, chef del aeropuerto de Foynes, para reconfortar a pasajeros cansados y helados.
“No es solo café, es café irlandés”, respondía Sheridan cuando los viajeros le preguntaban si aquella bebida era brasileña. La frase terminó por definir su identidad: Una bebida con carácter propio.

A diferencia de otros cafés con licor, el secreto del café irlandés está en el contraste de temperaturas y texturas: El líquido caliente se bebe a través de una capa fría y cremosa que no debe mezclarse. (Con información de Agencias)
Ingredientes
150 ml de café caliente
50 ml de whisky irlandés
1 cucharada de azúcar morena
Crema de leche batida (para montar)
Preparación
En una copa o vaso alto, añade el azúcar y una pequeña cantidad de café caliente. Remueve hasta que el azúcar se disuelva por completo. Agrega el whisky y mezcla brevemente.
Llena el resto del vaso con el café caliente, dejando aproximadamente un centímetro libre en la parte superior. Para la crema, este tip es clave:

Sostén una cuchara invertida sobre la superficie del café y vierte suavemente la crema batida sobre el dorso, permitiendo que flote sin mezclarse.
Sabías que…
No se revuelve: El café irlandés se bebe atravesando la crema, no mezclándola.
El whisky importa: Los puristas coinciden en que debe ser whisky irlandés, más suave y redondo que otros estilos.
La crema debe estar fría, para que flote correctamente y cree el contraste térmico característico.
Tradicionalmente, se sirve en vasos de cristal, para apreciar sus capas.
HA DICHO
Un buen café irlandés no es fuerte ni dulce en exceso; es un equilibrio que se siente reconfortante desde el primer sorbo”
James Hoffmann
Barista
Comentarios
Notas Relacionadas
Últimas Noticias
Más Vistas

