Diabetes avanza en México y afecta cada vez a niños y jóvenes
La enfermedad se presenta cada vez antes en la población infantil y juvenil, impulsada por sedentarismo, obesidad y malos hábitos alimenticios
- 03
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Febrero
2026
La diabetes se ha consolidado como la principal causa de muerte en México, y lo alarmante es que cada vez más jóvenes, e incluso niñas y niños, conviven con esta enfermedad desde edades tempranas.
José Luis Aguilar Salas, médico familiar y educador en diabetes del IMSS, señala que factores como el sedentarismo y la alimentación deficiente contribuyen significativamente al desarrollo de la enfermedad en la infancia.
“El sedentarismo, hoy en día, hace que los niños no realicen suficiente actividad física. La comida rápida fácilmente a la mano también conlleva sobrepeso y obesidad, lo que puede derivar en diabetes a edades tempranas”, explicó.
Estudios recientes muestran que desde la primaria, muchos niños presentan alteraciones metabólicas como hipertensión y triglicéridos elevados, consecuencia de dietas altas en azúcares y falta de ejercicio.
Diana Montoya García, especialista en nutrición del IMSS, agrega que “los malos hábitos alimenticios y los ayunos prolongados, sumados a antecedentes familiares de diabetes, incrementan la probabilidad de que los jóvenes desarrollen la enfermedad”. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición del INEGI, entre 13.6 y 14.6 millones de adultos en México viven con diabetes, y los casos detectados en jóvenes continúan en aumento. Más del 50% de los pacientes desconocen que padecen la enfermedad, lo que retrasa el diagnóstico y tratamiento oportuno.
Datos de la Secretaría de Salud del Gobierno del Estado indican que 4 de cada 10 niños en México presentan obesidad y diabetes, con un 39% de menores con obesidad y un 38% con diabetes.
La diabetes tipo 2, la más común en el país, se relaciona con sobrepeso, mala alimentación y sedentarismo, y puede aparecer desde la infancia. Yessenia Ramírez, quien vive con diabetes tipo 2, relata.
“Empecé con problemas desde joven, pero me diagnosticaron hasta los 24 años. Actualmente, tomo metformina y realizo el ejercicio recomendado de 30 a 60 minutos diarios, aunque sé que si avanzo, necesitaré insulina”.
El doctor Aguilar Salas advierte sobre las graves complicaciones de un mal control de la diabetes: amputaciones, infartos, embolias y problemas renales que requieren diálisis.
Por su parte, la diabetes tipo 1, de origen autoinmune, se diagnostica generalmente en la infancia y requiere tratamiento con insulina. Santiago, de 11 años, convive con la enfermedad desde los dos y describe su rutina.
“Cuando corro, me ayuda a bajar el azúcar. Si bajo mucho, me siento, como algo y espero cinco minutos para que suba”. Los especialistas recomiendan estar atentos a señales de alerta en los niños: aumento de peso, bajo rendimiento escolar, manchas en el cuello (acantosis nigricans), somnolencia excesiva y levantarse frecuentemente a orinar durante la noche.
Aguilar Salas enfatiza que el sueño también influye en la regulación de los niveles de glucosa. Yessenia recuerda: “Cualquier persona puede tener diabetes y parecer completamente sana”, mientras que Santiago aconseja a otros niños.
“Que se cuiden muy bien, que siempre cuiden lo que comen y su salud”.
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