Nuevo León

En el abandono monumentos de NL

Registran daños obras artísticas y culturales de la metrópoli regia; lucen con pintas vandálicas


  • 05
  • Agosto
    2018

Los monumentos históricos y escultóricos con un inmenso valor cultural en la entidad, se encuentran actualmente en condiciones deplorables. Y la grandeza de lo que representan, así como el motivo por el que fueron creadas dista mucho de lo que debería ser.

En un recorrido realizado por El Horizonte se pudo constatar los daños en las distintas piezas ubicadas en el par vial Constitución-Morones Prieto, así como en otras piezas históricas, como el Arco de la Independencia ubicado en la avenida Pino Suárez, en el que el desgaste por choques y pintas son su sello distintivo.

El Arco de la Independencia; el más emblemático de todos, debido a que fue inaugurado en 1910, para la conmemoración del Centenario de la Independencia de México, luce con severos daños y pintas por parte

de vándalos.

En cuanto a las ocho esculturas de la “Ruta Escultórica del Acero y el Cemento”, que tuvo un costo para el erario de $44 millones de pesos, permanecen sin el mantenimiento adecuado por parte del gobierno estatal.

Las piezas instaladas a lo largo de nueve kilómetros de las avenidas Morones Prieto y Constitución tienen factores en común: el descuido, falta de un sistema de iluminación, invasión de maleza, pintas de graffiti, o llenas de basura y con los soportes expuestos.

La más afectada es la llamada Destino del estadounidense Bruce Beasley; ubicada a la altura de Morones Prieto y Ayutla, el destino de la obra es el maltrato porque hasta es usada como sanitario.

Desafío del egipcio Ahmer Nawar, que mide hasta 21 metros de altura y se ubica a la altura de Revolución, está igual.

También en el lado sur del río, frente al Parque España, está La Luna de Oscar Niemeyer: el color negro del graffiti sobresale del rojo del acero.

La única que se salva del vandalismo y deterioro por estar dentro del Parque Fundidora es El Eco de la Serpiente del méxico-alemán Mathias Goeritz.

Entre el Barrio Antiguo y los Condominios Constitución, sobre esta misma arteria, se encuentra Evanescencia, del también artista estadounidense Alberto Paley, su obra ya no tiene iluminación y se usa por migrantes

como morada.

A la altura de El Obispado, en el marco gigantesco de acero que se llama Mirada, diseñado por el español, Josep María Sirvent, la pintura ya desapareció y, por si fuera poco, en su parte inferior se construye un retorno de Constitución hacia Morones Prieto.

La Ruta Escultórica del Acero y Cemento fue auspiciada por el exgobernador Natividad González Parás quien inicialmente dijo que iba a costar $15 millones de pesos, pero terminó en $44 millones de pesos.

De igual forma, presentan daños Torsión 4 del argentino Julio Le Parc, la cual luce desolada y oscura por

las noches.

La Nube es la única creada por un regiomontano, el artista Jorge Elizondo y se ubica en Morones Prieto y San Francisco. El deterioro de todas ya se evidenciaba a principios del 2010, pero se acrecentó por los huracanes Alex e Ingrid.

El área de Comunicación Social de la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Nuevo León informó que las obras ya ni siquiera están bajo su resguardo, sino de la Dirección de Patrimonio del estado.



Comentarios

publicidad
×