Así se vive cuando el amor trasciende la muerte
La pérdida nos enseña que el cariño no muere, se transforma; el duelo es la forma en que se transita dicho proceso
- 30
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Octubre
2025
En México, el Día de Muertos es una celebración que nos enseña a convivir con la ausencia. Cada altar, cada flor de cempasúchil, cada vela encendida nos recuerda que la muerte no es el final, sino una transformación.
Pero cuando la pérdida llega, ¿cómo se aprende a vivir con ella? Transitar el duelo, ese proceso íntimo y profundamente humano, es una experiencia tan única como universal, que puede derivar de la muerte de un ser querido, la ruptura de una relación, la pérdida de una mascota, de un empleo o incluso de un proyecto de vida.
El duelo es la respuesta emocional y psicológica ante una pérdida significativa. Aunque suele asociarse con la muerte, puede surgir ante cualquier cambio que rompa la continuidad de lo que considerábamos seguro.

“El duelo no es algo que se cura, sino algo que se atraviesa. Es un proceso que transforma, que nos obliga a resignificar la vida sin aquello o sin quien amamos”, explica la tanatóloga Gaby Pérez Islas, autora de Elige no tener miedo.
A diferencia del dolor físico, el duelo no tiene una duración fija. Es dinámico y va acompañado de emociones cambiantes: Tristeza, enojo, culpa, negación o aceptación. La tanatología, rama que estudia el proceso de la muerte y el duelo, enfatiza que el sufrimiento no debe reprimirse, sino comprenderse. (Con información de Agencias)
Distintas formas de decir adiós
Duelo por la muerte de un ser querido: Se manifiesta con nostalgia, dolor, y a veces una sensación de vacío o desconexión.
Duelo amoroso: Cuando una relación termina, se experimenta la pérdida del vínculo, del futuro imaginado y de una parte de la identidad.
Duelo por una mascota: Las mascotas son miembros de la familia, y su partida genera un vacío real. Reconocer ese dolor sin minimizarlo es fundamental.
Duelo por la pérdida de un hijo: Implica un reordenamiento del sentido de la vida, y suele requerir acompañamiento profesional.
Duelo laboral: Perder un trabajo, un proyecto o una vocación, también genera duelo. No sólo se pierde el ingreso, sino también un propósito o sentido de pertenencia.

Pasos hacia la sanación
- Validar las emociones. No hay sentimientos “incorrectos”; todos forman parte del proceso
- Buscar acompañamiento. Compartir el dolor con familia, amigos o terapeutas ayuda a no quedar atrapado en la soledad.
- Ritualizar la memoria. Escribir cartas, plantar un árbol o colocar un altar puede simbolizar la continuidad del amor.
- Aceptar la transformación. El duelo no termina con el olvido, sino con la aceptación de una nueva forma de vivir.
- Encontrar sentido. Convertir el dolor en aprendizaje o servicio como ayudar a otros, o crear algo nuevo, permite resignificar la pérdida.

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