Transforma quejas en acciones para mejorar tu vida
Expertos advierten sobre los efectos negativos de la queja inútil, sugiriendo enfocar la energía en soluciones y acciones para mejorar el bienestar personal
- 25
-
Septiembre
2025
¿Te resulta familiar el caso de alguien que, ante algún inconveniente con las autoridades o la administración de algún lugar prefiere lamentarse en privado, en vez de presentar una reclamación para intentar hallar una salida o solución?
“Este tipo de queja, además de inútil, es un hábito que sólo puede alejarnos del bienestar y acercarnos al desánimo”, señala el psicólogo clínico José Elías Fernández, experto en risoterapia y superación personal.
“La queja puede ser útil cuando se canaliza adecuadamente y se dirige a solucionar un problema, obtener una reparación o compensación, o remediar una injusticia. Quejarse es útil cuando es un medio para obtener un objetivo, como un cambio de conducta en alguien, pero no un fin en sí misma”, señala Elías.
Según este psicólogo, “la costumbre de quejarse se ve alimentada por cierto pesimismo cultural del que hay que huir. La sociedad tiende a dar la imagen de que el mundo se viene abajo o es un valle de lágrimas donde predomina lo negativo.
“Aunque en los medios de comunicación predomine el catastrofismo, el mundo y la vida siguen adelante y tras cada noche llega el día”.
Las quejas incluso pueden ser patológicas, como sugiere un estudio de científicos de la Universidad de Missouri-Columbia, EUA, según el cual los adolescentes tienen más probabilidades de sufrir ansiedad y depresión cuando mantienen largas conversaciones sobre sus problemas con sus amigos. (Con información de Agencias).
Dando vueltas a los problemas
La eco-rumiación, consiste en darle vueltas a un problema y expresar los conflictos entre pares, sin resolverlos, lo cual influye negativamente en la persona como una caja de resonancia, haciendo reverberar el problema y ampliándolo.
Los científicos de Missouri-Columbia descubrieron que las niñas suelen eco-rumiar más que los niños, y pasan mucho tiempo insistiendo en problemas y preocupaciones, que probablemente las hacen sentir más tristes y más desesperanzadas.
“Ante cualquier adversidad hay que ser consciente de que nada de lo que nos pasa es estéril, y todos los acontecimientos tienen su intencionalidad evolutiva, por contradictorios, dolorosos o inútiles que parezcan”, señala José María Doria, director de la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal (EEDT).
“Una cosa es enfocar nuestra energía mental y emocional para resolver un problema, o desahogarnos, compartiendo y reflexionando con otros una situación que nos desagrada y otra quejarnos. Además de no servir para nada, la queja nos debilita, y nos hace negar nuestro propio poder”.
José María Doria
Psicólogo
Comentarios
Notas Relacionadas
Últimas Noticias
Más Vistas




