Convierten al Cañón del Huajuco en una 'resbaladilla de agua'
Expertos calificaron este crecimiento urbano como 'desenfrenado', lo cual se traduce en un aumento en inundaciones por un menor espacio de absorción del agua
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Octubre
2025
El Cañón del Huajuco, en el sur de Monterrey, es prácticamente una “resbaladilla de agua”, donde casi la mitad de las zonas urbanizables ya están fraccionadas.
Este lugar, como su nombre lo indica, es un cañón que está en medio de dos hileras de montañas, en las cuales cada vez se expande más la mancha urbana, reduciendo las zonas de absorción de agua y generando más inundaciones.
Se trata de un crecimiento urbano que algunos expertos califican como “meteórico y desenfrenado”, lo cual se traduce, abundan, en un aumento en inundaciones porque, simple y sencillamente, cada vez hay menos espacio de absorción del agua.
Prueba de ese crecimiento es que, en los últimos 20 años, la población en la zona del Huajuco aumentó casi 200%, y para el 2030 habrá aumentado, según proyecciones, 432%.
El dato más actualizado indica que la delegación Huajuco tiene urbanizado casi el 50% y el otro 50% está en vías de hacerlo.

Esta situación ya se preveía desde hace 15 años, cuando se realizó el Plan Parcial de Desarrollo Urbano Cañón del Huajuco 2010-2020, que luego se actualizó en el 2014 para hacer la versión al 2030, el cual está vigente actualmente y advirtió del problema que se avecinaba.
“La urbanización de la zona del Huajuco es irreversible; la saturación de la ocupación del suelo es cada día más cercana; en este sentido, la problemática ambiental se incrementará”.
“La ocupación urbana genera pérdida de vegetación; ello reducirá la infiltración, que implica un aumento en el volumen de desplazamiento de agua de lluvias, concentrándose o dirigiéndose a los cauces de arroyos, situación que deberá atenderse para evitar riesgos de inundación en el futuro”, señala el citado plan.
El Cañón del Huajuco, cuya vialidad principal es la Carretera Nacional, mide 14,597 hectáreas (ha), de las que 9,338 son áreas naturales protegidas (ANP) y 5,419 son urbanizables.
Un último estudio realizado en el 2017 sobre la urbanización de la delegación Huajuco, por la arquitecta y activista Martha Montemayor, presidenta de Unidos por El Huajuco y ahora regidora de Movimiento Ciudadano en Monterrey, indica que para ese entonces 2,632 ha ya estaban urbanizadas y 2,787 estaban en proceso de urbanización. Es decir, casi la mitad ya está ocupada y el resto está “en proceso”.

“Las restantes 2,787 ha incluyen grandes predios baldíos y desarrollos inmobiliarios en proceso ubicados dentro de la zona urbanizada, así como corredores biológicos, zonas de conservación de cauces de arroyos, zonas con pendientes mayores al 45% (no aprovechables para el desarrollo urbano) y las áreas que se determinen como reservas de crecimiento”, indica el documento.
En las últimas semanas, la zona del Huajuco fue objeto de polémica porque, a raíz de las intensas lluvias, murieron tres personas.
El primer caso fue en la zona de La Estanzuela, donde una mujer y un trabajador de un taller mecánico fueron arrastrados por la corriente.
Luego, en el fraccionamiento Catujanes, se reventó una barda que provocó que una casa de un fraccionamiento vecino se inundara y arrastrara a una madre de familia y su bebé, el cual murió días después.

Un hidrólogo que pidió no ser citado, y que ha estudiado la zona, indicó que la situación era previsible y que ahora las cuencas de la zona, que son los canales naturales, no tienen capacidad porque el agua ya no se absorbe y les llega toda la carga cuando llueve.
“El pronóstico en el año 2000 de cómo nos iba a ir dentro de 30 años, cuando ya la ciudad de Monterrey creciera, se expandiera y esas áreas de absorción se redujeran, de cómo nos iba a ir con los arroyos, era previsible ante el crecimiento urbano desenfrenado y desordenado; la mayoría de los arroyos ya no tiene capacidad. Entonces, por ejemplo, el Río La Silla, pues sí va a tener inundaciones fuertes; el arroyo de La Chueca va a tener inundaciones fuertes también, a causa de todo eso”, señaló.
'No rellenen'
El Plan Parcial de Desarrollo Urbano Cañón del Huajuco 2010-2020, actualizado en el 2014 al 2030 y vigente en Monterrey, establece que deben evitarse los rellenos de cuencas o escurrimientos, tal como ocurrió en el fraccionamiento Catujanes.
Esto, advierte el documento, solo complica la infiltración de agua a mantos acuíferos y deriva en escurrimientos excesivos a zonas urbanas.
Al colocar una plancha de concreto o asfalto, indica, se obstruyen dichas filtraciones, provocando inundaciones.

“La cercanía de las pendientes pronunciadas de los márgenes del cañón y la ocurrencia de precipitaciones concentradas promueven el poder erosivo de los cursos de agua y la transportación de sedimentos”.
“La recarga de acuíferos se realiza a través de fracturas, fallas y planos de estratificación de los diferentes materiales. Los acuíferos se presentan de tipo semiconfinado en lutitas o de libre a confinado en calizas. Es recomendable que estas áreas mantengan sus condiciones naturales y que se evite la sobreexplotación”, se lee en el documento.
Ya no hay capacidad de conducción
El hidrólogo indicó que la actual urbanización le ha quitado capacidad de conducción de agua a los ríos.
“Toda esta zona de La Chueca no tiene capacidad ya, ya no tiene capacidad de conducción; por eso, cada vez que llueve, cada vez que se presenta una lluvia extraordinaria, esa área de absorción que había antes ya no tiene esa función. Entonces, toda el agua escurre y se va hacia los ríos y arroyos, provocando inundaciones, provocando ese tipo de problemas, debido a la insuficiencia para su conducción”, expresó.
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